El restaurante del centro de Zaragoza que ha conquistado a Ernesto Sevilla
Ernesto Sevilla ha pasado por Zaragoza con su espectáculo en el Teatro Principal y, entre función y función, ha elegido un restaurante del centro ligado al mítico Café 1885 para sentarse a la mesa.
Zaragoza ha vuelto a mezclar cultura y gastronomía en uno de esos planes que nunca fallan. El humorista Ernesto Sevilla ha pasado este fin de semana por la capital aragonesa con su espectáculo “Yo, Literal”, representado los días viernes 16, sábado 17 y domingo 18 de enero en el Teatro Principal. Tras subirse al escenario, el cómico eligió Brasserie 1885 para sentarse a la mesa.
La visita no pasó desapercibida en el circuito gastronómico del centro, donde el restaurante se ha consolidado como una de las apuestas más reconocibles del Grupo 1885, responsable también del emblemático Café 1885, uno de los locales más icónicos de la calle Alfonso.
Del mítico Café 1885 a una brasserie con identidad propia
El Grupo 1885 ha sabido construir una marca muy ligada al centro histórico de Zaragoza. Bajo el paraguas del que es uno de los locales más míticos de toda la capital aragonés, el Café 1885, el proyecto dio un paso más con Brasserie 1885, un espacio pensado para dar mayor protagonismo a la cocina y al formato de mesa, sin perder el estilo reconocible del grupo.
Ubicado en pleno casco histórico, en la Calle Contamina, el restaurante se mueve entre la clientela local y el visitante que recorre la zona del Pilar, la calle Alfonso o el entorno del Teatro Principal. Su propuesta busca ser accesible, reconocible y funcional para el día a día, pero también para planes ligados a la agenda cultural de la ciudad.
Un proyecto gastronómico en plena evolución
La visita de Ernesto Sevilla se produce, además, en un momento de evolución del proyecto 1885, que en los últimos meses ha apostado por actualizar su propuesta gastronómica sin perder su identidad. En ese contexto, el joven cocinero Álex Pérez, vinculado al grupo, ya explicó recientemente en este medio algunas de las claves de esa nueva etapa, centrada en el producto, la cocina reconocible y la conexión con el público local. Una línea de trabajo que ayuda a entender por qué Brasserie 1885 se ha convertido en una parada habitual para quienes visitan Zaragoza por motivos culturales o profesionales.
Teatro y mesa: un binomio habitual en el centro
La elección de Brasserie 1885 por parte de Ernesto Sevilla encaja en una dinámica habitual en Zaragoza: función en el Teatro Principal y comida o cena en el entorno más céntrico de la ciudad. El paso del cómico por la capital aragonesa, dentro de su gira, ha vuelto a poner el foco en ese triángulo clásico que une cultura, paseo urbano y restauración.
No es la primera vez que artistas que actúan en el Principal se dejan ver por locales del centro, reforzando la imagen de esta zona como epicentro cultural y gastronómico.