De Zaragoza al vídeo de Ibai Llanos: Diegodoal y la tortilla más comentada de la semana
El youtuber zaragozano Diego Domínguez Almudévar, conocido en redes como Diegodoal, protagonizó uno de los momentos más comentados del último vídeo de Ibai Llanos en YouTube. El domingo 26 de abril, el popular streamer publicó en su canal 'Adivina el chef profesional', un concurso en el que Jordi Cruz, jurado de 'MasterChef', no tuvo piedad con la tortilla francesa del aragonés.
Ibai Llanos, Jordi Cruz y el concurso que arrasa en YouTube
El vídeo, publicado el pasado 26 de abril en el canal de Ibai Llanos, se convirtió en cuestión de horas en uno de los más vistos de la semana en YouTube España. La dinámica era sencilla de explicar pero difícil de ganar: cuatro participantes se presentaban ante el jurado afirmando ser chefs profesionales, aunque solo uno de ellos decía la verdad. Para dificultar la identificación, todos vestían de forma idéntica — pasamontañas, gafas de buceo y gorro de cocina — en una puesta en escena tan absurda como adictiva.
El jurado lo formaban tres perfiles muy distintos. Ibai Llanos, el streamer bilbaíno con decenas de millones de seguidores, aportó el caos y el humor habitual de su contenido. Peldanyos, influencer y creador de contenido consolidado en el panorama nacional, se sumó como segundo juez. Y luego estaba Jordi Cruz — cocinero catalán nacido en Manresa, tres estrellas Michelin en el restaurante ABaC de Barcelona y cara conocida de 'MasterChef' desde hace más de una década — quien ejerció de árbitro gastronómico con la autoridad que le da su trayectoria.
La primera prueba que acaparó la atención fue el corte de cebolla. Algo aparentemente menor, un gesto que cualquier cocinero hace decenas de veces al día, pero que para un ojo experto dice mucho más de lo que parece. Jordi Cruz observó a cada participante con atención y no tardó en pronunciarse sobre el concursante número cuatro: "Muchacho, déjalo. No te esfuerces, lo puedes dejar. Está cortando como si fuera un serrucho lo que tiene en la mano. Este es malo, malo, malo, terrorífico." Sin filtros. Sin diplomacia. Exactamente lo que se espera del Jordi Cruz que lleva años siendo el juez más temido de la televisión española.
El cocinero catalán no se quedó en la crítica. Cogió una cebolla, se puso manos a la obra y dio una clase magistral exprés sobre cómo sujetar el cuchillo, dónde colocar los dedos y qué diferencia un corte fino de uno chapucero. "Cuando coges el cuchillo así, ya vamos mal, porque no tienes control", explicó. "El dos tiene callo de cocinero", añadió, señalando que esos pequeños detalles físicos no mienten.
La tortilla francesa que se "dio un paseo por el Sáhara"
Diegodoal, presentado como concursante sin revelar su identidad, fue el primero en enfrentarse a la tortilla francesa. Un plato que parece de iniciación pero que, como bien explicó Jordi Cruz durante el programa, esconde una exigencia técnica considerable. "Creo que hacer una tortilla francesa es de las cosas más hijas de zorra de la cocina", afirmó el cocinero, dejando claro que el reto no era trivial. De hecho, la tortilla francesa clásica fue durante años la prueba de acceso habitual en muchas cocinas profesionales de España: si no eres capaz de hacer una bien, no entras.
El resultado del zaragozano no convenció al jurado más exigente. Jordi Cruz no necesitó ni probarla. La miró, la analizó y soltó una de esas frases que se quedan grabadas: "Esta tortilla se ha dado un paseo por el Sáhara de tres horas." Demasiado cuajada, lejos de la textura jugosa y el color amarillo uniforme que define a una tortilla francesa bien ejecutada. Peldanyos, algo más condescendiente, sí le encontró virtudes, pero la sentencia del cocinero de Manresa fue la que pesó.
El veredicto fue la eliminación. El jurado señaló al número de Diegodoal y el zaragozano tuvo que desvelar su identidad. Ahí cambió el tono por completo. Ibai Llanos, que ya conocía su trabajo, reaccionó con entusiasmo: "El número 4 es muy bueno. Diego, tú eres buenísimo, eres del poco contenido en redes que consumo." Peldanyos se levantó directamente de su silla para abrazarle. El cariño del sector hacia Diegodoal era evidente, aunque la tortilla no hubiera estado a la altura.
39 huevos y una promesa de redención
Diegodoal reconoció sin rodeos en un vídeo posterior publicado en sus redes: "Me puse muy nervioso, tanto que hice el mayor truño de tortilla francesa que he hecho en mi vida." La autocrítica fue tan honesta como el propio fallo. Tener a Jordi Cruz delante, mirando cada movimiento de tu muñeca con el cuchillo, no es una situación que se pueda simular en casa frente a una cámara.
Lo que vino después dice mucho del carácter del creador aragonés. Lejos de esconder el episodio, decidió convertirlo en contenido y, sobre todo, en aprendizaje. Se marcó el objetivo de hacer la tortilla perfecta — color uniforme y amarillo sin tostar, textura jugosa, forma ovalada — y empezó a practicar. Días de intentos, de frustraciones, de claras batidas y sartenes manchadas. El contador final: 39 huevos.
"Me llevó días y bastante frustración y concretamente 39 huevos, pero al final he conseguido acercarme", reconoció en el vídeo donde mostró el resultado. "No sé si es una tortilla perfecta, pero está mucho más cerca de serlo. Ibai, Jordi Cruz y Peldanyos, por favor, dadme una segunda oportunidad", cerró, con esa mezcla de humor y seriedad que caracteriza su contenido.
Diegodoal lleva años siendo uno de los referentes del contenido gastronómico en España desde Zaragoza, con un canal de YouTube y una cuenta de Instagram donde comparte recetas de todo tipo con una comunidad fiel. El episodio con Jordi Cruz, lejos de dañar su imagen, le ha dado una visibilidad que pocos creadores aragoneses han conseguido en los últimos años.