De Zurita a la City: el exótico café-restaurante que abre su segundo local en Zaragoza
Este exótico café y restaurante, conocido por su local en Zurita, da el salto a la zona Universidad con un nuevo espacio que mantiene su apuesta por el café de especialidad y un ambiente pensado para quedarse sin prisa.
Zaragoza suma un nuevo espacio gastronómico que no ha pasado desapercibido. Café del Tibet, uno de los locales que mejor ha conectado con el público en los últimos años, acaba de abrir su segundo establecimiento en la ciudad.
La nueva ubicación, en la calle Andrés Giménez Soler, 5, amplía el proyecto que ya funcionaba en la calle Jerónimo Zurita y confirma el crecimiento de una propuesta que ha sabido diferenciarse dentro de la hostelería urbana.
De un local en Zurita a consolidar marca en Zaragoza
Café del Tibet nació en pleno centro de Zaragoza con una idea clara: crear un espacio que fuera más allá de una cafetería convencional. Su primer local, en Jerónimo Zurita, se ha convertido en un punto de encuentro habitual, especialmente para quienes buscan desayunos, brunch o una pausa en un entorno cuidado.
La apertura de este segundo local responde a la consolidación de ese modelo. No se trata solo de replicar un negocio, sino de reforzar una identidad reconocible, basada en el ambiente, el producto y la experiencia.
Un espacio pensado para quedarse
El propio establecimiento ha definido su nuevo local como “un lugar con personalidad, de esos que apetece descubrir sin prisa y al que sabes que vas a volver”. La frase no es casual: resume el concepto que ha llevado a Café del Tibet a destacar en Zaragoza.
El nuevo espacio mantiene esa línea, apostando por un diseño cuidado y un ambiente que invita a permanecer. No es un local de paso rápido, sino un lugar pensado para desayunos largos, cafés tranquilos o encuentros informales.
En un contexto donde muchos negocios buscan rotación, aquí se apuesta por lo contrario: el tiempo.
Café de especialidad y una carta que va más allá
Uno de los pilares del proyecto es el café. Café del Tibet trabaja con café de especialidad, un segmento que ha ganado protagonismo en las ciudades y que apuesta por la calidad del grano, el origen y el proceso.
Pero la propuesta no se limita a la bebida. Su carta combina opciones dulces y saladas, con especial protagonismo de:
-
Tostadas elaboradas
-
Bollería y repostería
-
Platos de brunch
-
Opciones ligeras para comidas informales
El objetivo es cubrir diferentes momentos del día, desde el desayuno hasta una comida rápida, pero siempre con un enfoque cuidado.
Una tendencia en auge en Zaragoza
El crecimiento de Café del Tibet no es un caso aislado. Forma parte de una transformación más amplia en la hostelería de Zaragoza, donde cada vez tienen más peso los locales que combinan café de calidad, gastronomía ligera y espacios con identidad.
Este tipo de establecimientos responden a un nuevo perfil de cliente que busca algo más que consumir: busca experiencia, ambiente y coherencia.
Nueva ubicación, mismo concepto
La elección de Andrés Giménez Soler no es casual. Se trata de una zona céntrica pero menos saturada que otras áreas tradicionales, lo que permite mantener ese equilibrio entre accesibilidad y tranquilidad.
Con este segundo local, Café del Tibet no solo amplía su presencia, sino que refuerza su posicionamiento como una de las propuestas más reconocibles dentro del panorama actual de la ciudad.
Un sitio al que ir (y volver)
El éxito del primer local y la apertura del segundo apuntan a una idea clara: hay proyectos que funcionan porque entienden bien qué busca el cliente.
En este caso, la fórmula es sencilla, pero difícil de ejecutar: buen producto, espacio cuidado y una experiencia que invita a quedarse.
Por eso, no es raro que muchos lo describan de la misma manera: un sitio que descubres…
y al que acabas volviendo.

