Casi 1.000 aves cazadas furtivamente en Huesca son localizadas en Barcelona

Decomisadas 922 aves en Barcelona víctimas de caza furtiva en Huesca y Andalucía en una operación contra el tráfico ilegal de fauna que implica varios delitos contra la naturaleza

Casi 1.000 aves cazadas furtivamente en Huesca son localizadas en Barcelona
Casi 1.000 aves cazadas furtivamente en Huesca son localizadas en Barcelona

Los Agents Rurals, en colaboración con los Mossos d'Esquadra, han intervenido 922 aves víctimas de caza furtiva en un punto de distribución ilegal ubicado en la provincia de Barcelona. La operación, que ha culminado tras más de dos años de investigación, implica a varias personas por presuntos delitos contra la fauna y maltrato animal. Las autoridades sospechan que los pájaros procedían de capturas ilegales en Huesca y Andalucía.

Durante el registro de las instalaciones, ordenado por el Juzgado de Instrucción nº 7 de Cerdanyola del Vallès, los agentes encontraron 114 ejemplares ya fallecidos y dos tortugas protegidas —una mediterránea y una mora—. Las aves pertenecían a especies silvestres como el jilguero, verdecillo, pardillo común y pinzón común, muchas de ellas jóvenes nacidas en los últimos meses.

Para camuflar el origen ilegal de las aves, los implicados colocaban anillas en los pájaros con el objetivo de simular una supuesta cría en cautividad, dando así apariencia de legalidad a su venta. Esta práctica constituye una manipulación fraudulenta, ya que los ejemplares habían sido capturados directamente en el medio natural.

Además, en el lugar se localizaron medicamentos veterinarios sin receta médica, lo que supone un riesgo sanitario tanto para los animales como para su entorno. Todos los pájaros incautados han sido trasladados al Centro de Recuperación de Fauna del Departamento de Territorio, Vivienda y Transición Ecológica, donde se evaluará su estado de salud antes de reintroducirlos en su hábitat natural.

Esta operación ha contado con la participación de diferentes grupos especializados de los Agents Rurals, como el Grup de Suport de Fauna i Flora (GSFF), el Grup Especial de Col·laboració amb la Justícia (GECAJ) y el Grup Especial de Verins i Antifurtivisme (GEVA). Se trata de un nuevo golpe a las redes de tráfico de fauna silvestre, un problema creciente que amenaza la biodiversidad en toda la península.

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