CHA rechaza la planta de baterías en Anciles y advierte de riesgos ambientales y socioeconómicos
CHA rechaza la planta de baterías en Anciles por su impacto ambiental y socioeconómico y exige al Gobierno de Aragón transparencia, evaluaciones exhaustivas y participación vecinal real.
La dirección de Chunta Aragonesista (CHA) en Huesca ha manifestado este miércoles su “más firme rechazo” al proyecto de instalación de una planta de almacenamiento de energía mediante baterías en el municipio de Anciles, en el valle pirenaico de Benasque (Huesca).
En un comunicado, la formación aragonesista denuncia que el plan se ha planteado sin un proceso real de diálogo con la ciudadanía y sin garantías suficientes de integración ambiental, lo que, a su juicio, pone en riesgo el equilibrio ecológico, el paisaje y el modelo socioeconómico del territorio.
Falta de consenso y participación vecinal
La secretaria Territorial de CHA en el Alto Aragón, Verónica Villagrasa, ha subrayado que “no se puede permitir que decisiones que afectan de forma tan directa al futuro de un valle se tomen sin un consenso real con vecinos y entidades locales”. En este sentido, ha instado al Gobierno de Aragón a garantizar que la transición energética no se utilice como excusa para imponer proyectos que no encajan con la identidad, la economía y la seguridad medioambiental de la zona.
Villagrasa ha anunciado que CHA presentará varias iniciativas en las Cortes de Aragón para exigir al Ejecutivo autonómico transparencia en los criterios técnicos y medioambientales utilizados para autorizar este tipo de instalaciones. También reclamarán evaluaciones de impacto ambiental exhaustivas y actualizadas, que contemplen riesgos como incendios, afecciones a acuíferos o la gestión de residuos peligrosos, así como mecanismos efectivos de participación ciudadana.
Riesgos técnicos y medioambientales
Desde un punto de vista técnico, CHA advierte que las plantas de baterías a gran escala implican riesgos de incendio difíciles de extinguir, generación de calor excesivo y la necesidad de sistemas de refrigeración con alto consumo de agua. Además, su vida útil limitada plantea el reto de la gestión de residuos peligrosos, que debe ajustarse a la normativa europea sobre RAEE (Residuos de Aparatos Eléctricos y Electrónicos).
La formación recuerda que el valle de Benasque basa gran parte de su actividad económica en el turismo de naturaleza y la conservación del paisaje, por lo que cualquier proyecto que pueda poner en riesgo estos valores debe someterse a un análisis riguroso y consensuado con la población local.

