El adiós para siempre del mítico restaurante París de Huesca: ya está cerrado

Cierra por segunda vez un local emblemático con 47 años de historia
El restaurante París cerrado / Diario de Huesca
El restaurante París cerrado / Diario de Huesca

El emblemático restaurante París de Huesca ha bajado la persiana para siempre, según informa el 'Diario de Huesca'. El local, que ha sido durante décadas punto de encuentro de oscenses, militares y amantes del buen comer, no ha logrado consolidar su segunda etapa y ha cerrado tras año y medio de actividad bajo una nueva gestión.

La noticia del cierre ha sorprendido a quienes crecieron con sus famosos bocadillos kilométricos y celebraron reuniones, cenas y momentos inolvidables en sus salones.

UN ADIÓS DEFINITIVO A UN EMBLEMA DE LA HOSTELERÍA OSCENSE

Inaugurado por primera vez hace más de 47 años, el Restaurante París no fue solo un lugar donde ir a comer, para muchos oscenses era una institución en la vida social y gastronómica de la ciudad. Fundado por Mari Carmen Barrau y Antonio Bosque, el local se convirtió rápidamente en uno de los referentes culinarios, gracias a su trato cercano, su cocina casera sin artificios y su capacidad para reunir a la gente de la localidad. 

Con capacidad para 80 personas, y un reservado para 25 comensales más, el París era un lugar donde no solo se comía, sino que se compartía vida. El 3 de diciembre de 2022, sin embargo, se cerraba un ciclo con la clausura del local tras décadas de servicio.

Pero la historia no termina aquí. El 27 de diciembre de 2023, el murciano afincado en la provincia, Raúl López, asumía el reto de revivir al París con una propuesta renovada, aunque manteniendo “la huella” y “la esencia” que tenía el restaurante original. Su apuesta era clara, modernizar ligeramente la oferta, sin romper con el legado de sus predecesores. “Eso está bendecido”, llegó a afirmar el día de la reapertura.

A pesar de las buenas intenciones y del respeto mostrado hacia la historia del local, la versión 2.0 del París no ha logrado superar el difícil panorama que enfrenta la hostelería actual. Las cifras no acompañaron y, en menos de año y medio, el sueño de recuperar un símbolo se ha esfumado.

El cierre definitivo del Restaurante París no es solo el final de un negocio, es el desenlace de una etapa cargada de memoria colectiva para varias generaciones de oscenses. El local, actualmente cerrado, queda a disposición de quien quiera atreverse a reanimar un emblema con peso propio en la historia reciente de la ciudad.

Comentarios