El giro de 180 grados de Panticosa: llega una 'atracción' única en España
Panticosa está a punto de estrenar una nueva atracción que promete atraer a miles de turistas al Pirineo aragonés. Se trata de un tobogán de montaña que recorrerá parte de las pistas de la estación de esquí Formigal-Panticosa. La empresa Viacron, de Huesca, ha sido la adjudicataria de la obra tras presentar la oferta que coincidió con el coste de licitación, lo que ha permitido dar luz verde al proyecto. Este ambicioso desarrollo tiene como objetivo dar un impulso al turismo de la zona, especialmente durante los meses fuera de la temporada de esquí, y se enmarca dentro de los esfuerzos por desestacionalizar la oferta turística en la región.
El presupuesto total del proyecto ronda los 6,7 millones de euros más IVA, lo que eleva la cifra a aproximadamente 7,7 millones de euros. La ejecución de las obras se extenderá durante algo más de un año, aunque se detendrán durante la temporada invernal para no interferir con la campaña de esquí, que es la principal fuente de ingresos de la zona en esos meses. El Gobierno de Aragón, junto con el Ayuntamiento de Panticosa, son los principales impulsores de esta infraestructura, que se considera un proyecto estratégico para dinamizar la economía de las comarcas pirenaicas. En concreto, se espera que la iniciativa beneficie a las comarcas de Jacetania, Alto Gállego, Sobrarbe y Ribagorza.
La inversión se distribuye entre la construcción del tobogán, la instalación de los elementos auxiliares necesarios y la obra civil, además de la redacción del proyecto y la dirección de las obras. Se han considerado también suministros adicionales como la instalación de calefacción a lo largo del recorrido, lo que mejorará la experiencia del usuario durante los meses más fríos, y un sistema de iluminación para garantizar la seguridad de quienes utilicen la atracción.
El tobogán en cuestión será de tipo monorraíl y discurrirá a lo largo de un trazado de casi tres kilómetros de longitud. Partirá de la estación de esquí Formigal-Panticosa y finalizará en el aparcamiento de las instalaciones. Esta infraestructura permitirá a los usuarios alcanzar velocidades cercanas a los 40 kilómetros por hora, con un desnivel acumulado de hasta 700 metros, lo que proporcionará una experiencia de gran emoción para todos los públicos. La atracción funcionará mediante un sistema de gravedad, lo que la hace similar a una montaña rusa convencional, pero con la particularidad de estar situada en un entorno natural, lo que la convierte en una opción atractiva para quienes buscan nuevas experiencias turísticas.
Cada vehículo de este tobogán contará con espacio para un adulto y un niño de hasta ocho años. Además, los vagones estarán equipados con cinturones de seguridad individuales y contarán con sistemas amortiguadores de goma en los extremos del vehículo para reducir el impacto en caso de desaceleración brusca. Esta característica garantizará la seguridad de los pasajeros durante el recorrido.
El impacto turístico de esta nueva atracción se estima en unas 5.000 personas al mes, con una mayor concentración de visitantes en los meses de verano, especialmente durante julio y agosto, cuando la afluencia de turistas en la zona alcanza su pico. Así, el tobogán de montaña de Panticosa será un complemento ideal a la oferta invernal de la estación de esquí, ayudando a alargar la temporada turística y a diversificar la oferta del destino, que hasta ahora estaba muy centrada en el esquí y otras actividades invernales.
El proyecto se encuentra dentro de los esfuerzos por parte del Gobierno de Aragón y el Ayuntamiento de Panticosa para fortalecer el turismo de la región durante todo el año, lo que contribuirá al desarrollo económico de las comarcas del Pirineo aragonés. La atracción está diseñada no solo para atraer a los amantes de las emociones fuertes, sino también a familias y turistas de todas las edades que deseen disfrutar de la belleza natural del entorno mientras practican una actividad divertida y diferente.


