Este pueblo de Huesca produce uno de los mejores quesos del mundo: ¿sabes cuál es?
En lo más profundo del Pirineo aragonés, un pequeño municipio oscense guarda una combinación única de paisajes, historia y gastronomía. Con apenas 553 habitantes, este enclave sorprende por sus productos galardonados en los World Cheese Awards, su impresionante cueva subterránea y su rica arquitectura típica del Pirineo.
QUESOS PREMIADOS: EL ORGULLO DE LA REGIÓN
Este año, los quesos de Aragón han brillado en los prestigiosos World Cheese Awards 2024, uno de los certámenes más importantes a nivel mundial. Entre ellos, destaca el queso azul Búnker, elaborado artesanalmente en la quesería O Xortical. Este producto, que se ha alzado con una medalla de oro, se produce en un entorno que combina tradición y naturaleza, siendo un reflejo del espíritu de la región.
Pero no es el único reconocimiento. En esta edición, la quesería Granja Perales, en Teruel, ha conseguido siete medallas, consolidándose como la más premiada de Aragón. También han sido galardonados los quesos de La Val, Sierra de Albarracín y Sierra de Sevil, demostrando la excelencia de los productos lácteos aragoneses.
UNA CUEVA LLENA DE LEYENDAS Y ENIGMAS
Uno de los mayores atractivos de este pueblo es la Cueva de las Güixas, una fascinante gruta ubicada en el interior del macizo de Collarada, a más de 2.800 metros de altitud. Formada hace entre 25.000 y 30.000 años, esta cueva es conocida tanto por sus formaciones calcáreas —estalactitas, estalagmitas y columnas— como por las leyendas que la rodean.
La tradición popular asegura que, entre los siglos XV y XVIII, en esta gruta se celebraban reuniones y aquelarres de brujas, lo que añade un aura de misterio a su ya espectacular geología. Hoy en día, se puede visitar mediante recorridos guiados que abarcan 900 metros de la cavidad, ofreciendo una experiencia educativa y emocionante tanto para adultos como para niños.
RUTAS, HISTORIA Y AVENTURA
Este municipio pirenaico no solo destaca por su cueva, sino también por su arquitectura popular y su rico patrimonio histórico. En el casco antiguo, la iglesia de San Esteban, de origen románico, guarda valiosas tallas medievales y retablos barrocos, mientras que el puente medieval del siglo XII conecta con el histórico Camino de Santiago, que serpentea junto al río Aragón.
Para los amantes de la naturaleza, el Ecoparque El Juncarral es una parada imprescindible. Abierto de Semana Santa a noviembre, este espacio ofrece actividades para toda la familia, desde paseos en ponis y descensos en tirolina hasta rutas en patinete y balsas.
Las rutas de senderismo también son una excelente forma de explorar las majestuosas cumbres y valles pirenaicos, disfrutando de un entorno natural incomparable.
Para quienes deseen saborear la gastronomía local, el bar El Pajar de Troncho, situado en la Avenida Francia, 6, es una excelente opción. Con una propuesta sencilla y auténtica, destaca por su buena relación calidad-precio, ideal para quienes buscan un descanso tras un día de exploración.
CÓMO LLEGAR
Para llegar desde Huesca, basta con tomar la A-23 y la N-330 en un trayecto de aproximadamente una hora en coche. Desde Zaragoza, el recorrido se realiza en una hora y 45 minutos.
EL SECRETO MEJOR GUARDADO DEL PIRINEO
Este encantador pueblo oscense, enclavado en la comarca de La Jacetania y a los pies del macizo de Collarada, se llama Villanúa. Un destino donde la naturaleza, la historia y la gastronomía se entrelazan para ofrecer una experiencia única en Aragón.
