Huesca reparte más de 1.000 pulseras centinela para detectar drogas en bebidas
Las personas que se encuentran de fiesta y temen que un desconocido les eche una sustancia estupefaciente en la bebida, una práctica conocida como ‘spiking’, tienen un nuevo aliado en la pulsera Centinela, desarrollada por una empresa navarra, que detecta hasta 22 tipos de drogas en cuestión de segundos. Este jueves, en pleno centro de Huesca, el Gobierno de Aragón ha llevado a cabo el reparto gratuito de 1.000 pulseras como parte de una campaña de sensibilización y prevención contra la sumisión química, un problema creciente en ambientes de ocio nocturno.
El reparto se ha realizado entre las 11.00 y las 13.30 horas en el centro de la ciudad, y es la segunda fase de esta iniciativa, que ya se había realizado previamente en otras capitales aragonesas. Impulsada por el Instituto Aragonés de la Juventud y la Dirección General de Familia, Infancia y Natalidad, esta acción tiene como objetivo proteger a los jóvenes y concienciar sobre los riesgos de adulterar bebidas con drogas, una práctica que, además de ser peligrosa, puede poner en peligro la capacidad de defensa y decisión de las víctimas ante situaciones de abuso.
La pulsera Centinela es un dispositivo de detección rápida que permite identificar hasta dos tipos de drogas de forma sencilla y efectiva. Con un diseño llamativo y visible, la pulsera contiene dos recuadros donde se deposita una gota de la bebida sospechosa. En unos segundos, el dispositivo indica si la bebida ha sido adulterada con aminas o con GHB (ácido gamma-hidroxibutírico), dos de las sustancias más utilizadas para cometer estos actos de sumisión química. Si el test 1 muestra un aro de color naranja, significa que se ha detectado alguna droga estimulante de la familia de las aminas. Si el test 2 da un aro azul, indica la presencia de GHB.
El funcionamiento del test es intuitivo, rápido y seguro, lo que lo convierte en una herramienta útil para aquellos que temen ser víctimas de este tipo de agresiones. Además, la pulsera incluye un código QR que permite acceder a un manual con instrucciones detalladas sobre cómo realizar la prueba, interpretar los resultados y contactar con el 112 en caso de emergencia. Este diseño no solo busca ser una herramienta de detección, sino también un elemento disuasorio, ya que su presencia en una fiesta puede advertir a quienes intenten alterar una bebida con sustancias ilegales.
En la entrega de las pulseras, Cristina Navarro, gerente del Instituto Aragonés de la Juventud, ha señalado que la campaña tiene como objetivo “extender y normalizar el uso de estas pulseras entre los jóvenes, especialmente en sus espacios de ocio”, con el fin de crear conciencia sobre los peligros del spiking. La distribuidora, Aglaya Creativos, vende el dispositivo a un precio asequible, de solo 5 euros, para que todos puedan acceder a él. Según Juan Erro, uno de los creadores de la pulsera, el precio es una de las claves para que la prevención llegue a la mayor cantidad posible de personas.
Las pulseras no solo se distribuyen en el centro de Huesca, sino que también se repartirán en puntos clave de la ciudad, como puntos violetas, espacios habilitados para prevenir la violencia de género, y en otros eventos organizados por el Ayuntamiento de Huesca.
Este dispositivo es fruto de una colaboración internacional, ya que Aglaya Creativos ha viajado a Estados Unidos, Europa, Asia y Australia para investigar soluciones similares. El resultado fue la creación de la pulsera Centinela, que destaca no solo por su funcionalidad, sino también por su capacidad de generar conciencia social. La empresa ha recibido una avalancha de solicitudes internacionales, especialmente de Latinoamérica y Norteamérica, lo que refleja el impacto global que ha tenido este dispositivo.
La preocupación por la sumisión química y el spiking no es nueva, pero campañas como la que se está llevando a cabo en Huesca suponen un avance importante en la lucha contra estas prácticas. La concienciación es clave para que más personas conozcan los peligros de la adulteración de bebidas y sepan cómo protegerse. Con dispositivos como las pulseras Centinela, los jóvenes cuentan con una herramienta eficaz para disfrutar de su tiempo de ocio con mayor seguridad.
El miedo a ser víctima de un delito de sumisión química ya no tiene por qué ser un obstáculo para disfrutar de la noche. Gracias a iniciativas como esta, Huesca se convierte en un referente en la lucha contra este tipo de agresiones, ofreciendo a los ciudadanos una forma sencilla y accesible de prevenir los riesgos asociados al spiking.

