Toño Rodríguez, ‘Estrella Michelín’: "Cuando estás cerca de tu familia, los sueños se hacen realidad"
La Era de los Nogales, el restaurante ubicado en Sardas, Sabiñánigo, ha entrado en la prestigiosa lista de restaurantes galardonados con una estrella Michelin, un logro que su chef, Toño Rodríguez, ha perseguido durante años. Conversamos con él tras este reconocimiento histórico, que llega acompañado de dos nuevas estrellas para Huesca: una para Iris Jordán, del restaurante Ancils, y otra para Víctor Manuel Ovalles, de Casa Arcas. Juntos han consolidado a Huesca como la provincia española con más estrellas Michelin por habitante.
P: Toño, enhorabuena por este reconocimiento. ¿Cómo te sientes tras recibir la estrella Michelin?
R: Bien, aunque agotado. Ha sido un viaje largo, lleno de emociones, pero estamos felices y muy contentos. Llevábamos años persiguiendo esto, y ahora que lo hemos conseguido, el reto es claro: defenderlo.
P: ¿Cuánto tiempo llevabas soñando con este momento?
R: ¡Casi diez años! Ha sido un camino largo, lleno de vueltas y tumbos. Pero este tipo de logros no llegan de la nada. Tienes que encontrar tu espacio, formar un equipo sólido y, sobre todo, estar cerca de tu familia. Cuando todo eso encaja, con la cabeza bien amueblada y un buen equipo, los sueños empiezan a hacerse realidad.
P: ¿Qué puede esperar el visitante de La Era de los Nogales?
R: Queremos ofrecer algo diferente, una experiencia que no se haya visto antes. No es solo venir a comer bien, sino disfrutar de un rato agradable y divertido, lejos de formalidades. Aquí la gente viene a relajarse, a disfrutar del ambiente y de un personal cercano. Incluso nuestra vajilla la diseñamos nosotros mismos. Apostamos por una cocina estética, pero con sabores reconocibles y auténticos.
P: Hablas de autenticidad. ¿Cómo trabajáis con los productos locales?
R: Somos defensores a ultranza del producto local. Por ejemplo, utilizamos trucha, esturión o ternera de Barós, un pueblo de Jaca, y compramos al carnicero de allí. También tenemos un pequeño huerto donde cultivamos hierbas y aromáticos. Todo está pensado para que el visitante sienta el sabor de Aragón.
Además, los aperitivos son un homenaje a nuestra tierra. Empezamos con un mapa y un puzzle de Aragón que representa sus tres provincias, jugando con esta idea. El 60 % de mi equipo ha estudiado en Huesca. Es un orgullo demostrar que, desde un pueblo pequeño, se pueden hacer cosas grandes.
P: ¿Qué supone este reconocimiento para ti y para la provincia de Huesca?
R: Para mí es la recompensa a años de esfuerzo, pero también una enorme responsabilidad. Como dijo la guía Michelin, este premio reivindica que desde un rincón pequeño se puede alcanzar la excelencia. Y para Huesca, creo que estas tres nuevas estrellas serán una inyección de turismo. La gente vendrá a disfrutar de nuestra gastronomía y descubrirá la riqueza de nuestra tierra.
P: ¿Qué cambios o sorpresas tenéis preparados tras recibir la estrella?
R: Estamos en pleno proceso de renovación. Estamos cambiando infraestructura, creando nuevos menús y añadiendo detalles únicos. La estrella Michelin es un reconocimiento, pero también una llamada a dar más de nosotros mismos. Esta vez, en lugar de una vuelta de tuerca, tendrán que ser dos.
P: ¿Cómo gestionas la presión de este éxito?
R: Con los pies en la tierra. Siempre digo que si ven que se me sube el éxito a la cabeza, tienen permiso para darme un bofetón (risas). La humildad es clave. Este premio no es un fin, sino el inicio de un camino en el que hay que seguir trabajando y aprendiendo.
P: ¿Qué mensaje darías a quienes sueñan con lograr algo así desde un lugar pequeño?
R: Que crean en ellos mismos, en su equipo y en su tierra. La clave está en trabajar con pasión, aprovechar los recursos que tienes cerca y no dejar de soñar. Si algo he aprendido en este camino, es que los grandes logros empiezan en los pequeños detalles.
Con su estrella Michelin recién ganada, Toño Rodríguez no solo celebra el reconocimiento de su esfuerzo, sino que también inspira a toda una generación de cocineros aragoneses a creer en el potencial de su tierra. En La Era de los Nogales, cada plato cuenta una historia, y con esta estrella, la provincia de Huesca suma un capítulo inolvidable a su legado gastronómico.