Calor de julio en mayo: lo que debes saber antes de que lleguen los 36 ºC a Zaragoza
El calor llega a Aragón de golpe esta semana, y el contraste con las semanas anteriores lo convierte en un episodio especialmente exigente para el organismo. Zaragoza podría alcanzar los 34 ºC o 35 ºC el jueves y viernes, después de un mes y medio de frío y lluvias. Salud Aragón y los médicos ya advierten: las primeras olas de calor del año son históricamente las más peligrosas.
Por qué este calor es más difícil que el de agosto
No es lo mismo llegar a 35 ºC en pleno agosto que hacerlo a finales de mayo. En verano, el cuerpo lleva semanas adaptado al calor: suda antes, regula mejor la temperatura, reconoce las señales de alerta. Pero después de un mes y medio de cielos grises, temperaturas bajas y lluvias frecuentes, el organismo no ha tenido tiempo de aclimatarse. El salto va a ser brusco —de 18 ºC a 35 ºC en apenas 72 horas en algunos puntos de Aragón— y eso dispara el riesgo de golpes de calor, deshidratación y agotamiento.
Los médicos lo repiten cada año, aunque pocas veces se escucha con suficiente atención: el primer episodio caluroso de la temporada se cobra más víctimas que los que vienen después, precisamente por ese factor sorpresa. El cuerpo no avisa igual cuando no está entrenado para el calor. Y este año, con el invierno prolongado hasta bien entrado mayo, el contraste es mayor que en muchos años recientes.
Hidratación: beber antes de tener sed
La primera medida, y la más olvidada, es beber agua con frecuencia sin esperar a sentir sed. En días de calor intenso, el mecanismo de la sed se activa tarde —especialmente en personas mayores, que a menudo no perciben la deshidratación hasta que ya está avanzada—. La recomendación de Salud Aragón es clara: al menos dos litros de agua al día en condiciones normales, y más si se trabaja al aire libre, se hace ejercicio o se pasa tiempo en exteriores.
Las bebidas con cafeína o el alcohol deshidratan. El agua, los caldos fríos y las frutas con alto contenido en agua —sandía, melón, pepino— son los aliados más eficaces. Y esto vale también para los niños pequeños, que tampoco siempre expresan que tienen calor o sed de forma clara.
Las horas que hay que evitar
Entre las 12.00 y las 17.00 horas, el sol pega con más fuerza y el riesgo de golpe de calor se multiplica. Quienes tengan que salir a la calle en esas horas en Zaragoza —o en cualquier localidad del valle del Ebro, donde el calor se acumula con más intensidad— deben ir con ropa ligera de colores claros, sombrero o gorra y crema solar. Sin excusas.
Si se puede elegir, la mañana temprana o la tarde-noche son los momentos para hacer recados, pasear o hacer deporte. En las horas centrales, lo mejor es estar en un espacio fresco —preferiblemente climatizado— y no exponerse más de lo necesario.
Cómo refrescar la casa sin aire acondicionado
Muchas viviendas en Zaragoza, sobre todo en barrios como Delicias, Las Fuentes o el Casco Histórico, no tienen aire acondicionado o este no es suficiente para combatir el calor cuando los termómetros superan los 30 ºC. El truco más eficaz es ventilar la casa a primera hora de la mañana, cuando todavía hace fresco, y cerrar después persianas y ventanas para mantener el aire frío dentro. Por la noche, cuando las temperaturas bajen —aunque esta semana difícilmente lo harán de los 18 ºC en la capital—, volver a abrir para renovar el aire.
Los ventiladores ayudan, pero solo si la temperatura del aire es inferior a la del cuerpo. Cuando se superan los 35 ºC, un ventilador sin agua o sin un ambiente fresco simplemente mueve aire caliente.
Las personas más vulnerables: mayores solos y niños
Los dos grupos que concentran más riesgo en los episodios de calor son las personas mayores que viven solas y los niños pequeños. En ambos casos, la percepción del calor y de la necesidad de hidratarse está alterada, y la respuesta del organismo ante el exceso de temperatura es más lenta.
Desde Salud Aragón se pide a vecinos y familiares que, estos días, estén especialmente atentos a las personas mayores de su entorno. Una llamada telefónica, una visita, asegurarse de que tienen agua y de que la casa está fresquita puede ser suficiente. No hace falta más.
Y en ningún caso, bajo ninguna circunstancia, dejar a niños o animales dentro de un vehículo cerrado, aunque sea "solo un momento". Con el sol de mayo, el interior de un coche puede alcanzar temperaturas letales en menos de diez minutos.
Cuándo llamar al médico
Los síntomas de un golpe de calor incluyen temperatura corporal elevada, piel seca y enrojecida, confusión, dolor de cabeza intenso, náuseas y pérdida de conciencia en los casos más graves. Ante cualquiera de estas señales, hay que llamar al 112 sin demora y trasladar a la persona afectada a un lugar fresco mientras llega la ayuda.
El agotamiento por calor —un paso previo al golpe— se manifiesta con sudoración excesiva, debilidad, mareo y palidez. En ese caso, basta con pasar a un sitio fresco, tumbarse, beber agua y descansar. Si en media hora no mejora, llamar al médico.
El episodio más caluroso se concentrará entre el jueves y el viernes, con cierto alivio previsto para el fin de semana en el norte de Aragón. En el Ebro medio y Teruel, el calor podría mantenerse o incluso intensificarse el sábado antes de remitir la próxima semana. Tiempo suficiente para que el cuerpo lo note. Y para que valga la pena tomárselo en serio.