El calor llega a Aragón como nunca: 36 grados y noches en las que no refresca ni de madrugada
La Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) ha lanzado este miércoles una advertencia clara para Aragón: a partir de este jueves 22 de mayo arranca un episodio de calor extraordinario que llevará los termómetros hasta los 36 grados en Zaragoza y dejará noches tropicales —con mínimas que no bajarán de los 20 grados— al menos hasta la semana que viene.
El episodio que llega: qué esperar día a día en Aragón
El incremento de temperaturas ya se venía notando estos últimos días, pero es a partir de este jueves cuando la situación dará un salto notable. Para hoy, la AEMET prevé máximas de 34 grados en Zaragoza, 32 en Huesca y 30 en Teruel. Las mínimas nocturnas también subirán: 17 grados en la capital aragonesa, 16 en Huesca y 11 en Teruel. Nada que ver con lo habitual para estas fechas en mayo, cuando las noches suelen refrescar con claridad.
El viernes será el día más caluroso de la semana en Zaragoza: los termómetros llegarán a los 36 grados. Huesca y Teruel todavía seguirán subiendo un poco más ese día, con 33 y 31 grados respectivamente. Son valores que, en plena segunda quincena de mayo, resultan cuanto menos llamativos.
El sábado, Zaragoza se mantendrá en esos 36 grados de máxima. Huesca y Teruel subirán algo más —34 y 32 grados— y las mínimas nocturnas en las dos capitales del norte alcanzarán los 19 grados. Teruel, por su altitud, se quedará en 13.
Las noches tropicales: cuando el calor no da tregua
El punto de inflexión llega el domingo. A partir de ese día, la AEMET prevé que las mínimas en Zaragoza no bajen de los 20 grados. Eso es lo que los meteorólogos denominan "noche tropical": cuando la temperatura mínima registrada en 24 horas supera ese umbral. Para quien ha intentado dormir algún verano sin aire acondicionado en el Actur, en Delicias o en Las Fuentes, el concepto no necesita mayor explicación.
Las máximas del domingo en adelante seguirán siendo de 36 grados en Zaragoza, de entre 32 y 33 en Huesca y de entre 30 y 31 en Teruel. Dicho de otra forma: el calor no solo será intenso durante el día, sino que las noches no ofrecerán el alivio térmico que normalmente acompaña al final de mayo.
Lo que sorprende de este episodio no es tanto que llegue calor a Aragón —algo habitual en verano— sino que aparezca con esta intensidad y con noches tropicales cuando ni siquiera hemos entrado en junio. El Valle del Ebro es una de las zonas peninsulares más castigadas por las olas de calor tempranas, y Zaragoza, con su posición geográfica entre el Sistema Ibérico y los Pirineos, actúa como un embudo donde el aire caliente del suroeste se acumula.
Recomendaciones para los próximos días
Ante un episodio de estas características, conviene tomar precauciones. Hydratarse con frecuencia —aunque no se tenga sed—, evitar la exposición al sol entre las 12:00 y las 17:00 horas y no hacer ejercicio intenso al aire libre durante las horas centrales del día son los consejos básicos que las autoridades sanitarias repiten cada vez que llega el calor. Eso sí, este año llegan antes de lo esperado.
Los grupos más vulnerables —mayores de 65 años, niños pequeños, personas con enfermedades crónicas— deben extremar las precauciones. Salud Aragón activa habitualmente protocolos específicos cuando las temperaturas se prolongan por encima de umbrales críticos durante varios días consecutivos. Con un episodio que apunta a durar al menos una semana, no sería descabellado esperar alguna comunicación institucional en los próximos días.
En casa, bajar las persianas durante las horas de más calor y ventilar bien durante la madrugada y primera hora de la mañana —cuando el termómetro aún no ha vuelto a dispararse— ayuda a mantener temperaturas soportables. Con noches que no bajan de 20 grados, la ventilación nocturna pierde parte de su eficacia, así que quien tenga aire acondicionado hará bien en revisarlo antes del fin de semana.
Un episodio que podría prolongarse
La AEMET ha señalado que el episodio se extenderá "por lo pronto" hasta la semana que viene, con cautela propia de quien sabe que los modelos de predicción a más de cinco días ganan en incertidumbre. Lo que sí parece claro es que el calor ha llegado para quedarse varios días, y que la semana que comienza el 25 de mayo podría mantener condiciones similares o incluso agravar el episodio dependiendo de cómo evolucione la masa de aire cálido sobre la Península.
Aragón sabe lo que es el calor extremo. Las olas de los veranos recientes han dejado cifras históricas, con jornadas por encima de los 40 grados en el Valle del Ebro. Este episodio de mayo no llega a esos extremos, pero confirma una tendencia que los meteorólogos llevan años documentando: los episodios de calor intenso se adelantan en el calendario y duran más.