La dana del 23 y 24 de mayo amenaza con tormentas fuertes tras el calor extremo de esta semana
El calor extremo que está marcando esta semana en gran parte de España podría tener un final brusco. La meteoróloga Andrea Danta ha advertido este lunes que "la dana prevista tiene potencial para dejar tormentas adversas" entre el viernes 23 y el sábado 24 de mayo, cuando un embolsamiento de aire frío en altura podría descolgarse sobre el noroeste peninsular y chocar con la masa de aire muy cálida acumulada en superficie. La incertidumbre sigue siendo alta, pero el escenario preocupa.
Una semana de calor récord, antesala del cambio
Para entender lo que puede pasar este fin de semana hay que partir de lo que está ocurriendo ahora mismo. Una potente dorsal africana lleva días asentada sobre la Península, empujando una masa de aire excepcionalmente cálida hacia el interior. Las temperaturas están registrando anomalías de entre 10 y 12 grados por encima de los valores habituales para esta época del año. Primeros días de mayo con registros propios de julio en amplias zonas del centro y el sur.
Este calentamiento intenso en superficie no es solo una anomalía térmica incómoda. Es, desde el punto de vista atmosférico, el combustible que necesita una dana para generar tormentas de gran energía. Cuanto más caliente está el suelo, más violenta puede ser la convección cuando llega el aire frío en altura.
Qué dicen los modelos y dónde está la incertidumbre
Los principales modelos meteorológicos coinciden en una ondulación del chorro polar sobre el Atlántico a partir del jueves, pero discrepan en lo que ocurre después. El modelo europeo —el ECMWF, de referencia en las previsiones continentales— plantea el aislamiento progresivo de una dana al oeste o noroeste de la Península entre el viernes y el sábado, con un embolsamiento de aire frío relativamente intenso que se aproximaría a la Península y generaría un fuerte contraste térmico.
El modelo americano GFS apuesta, por ahora, por una configuración algo menos definida: una vaguada más abierta, el núcleo frío desplazado más al norte y sin llegar a consolidar una dana tan marcada cerca de España. Esta divergencia entre modelos es habitual en previsiones a 4 o 5 días, y se irá resolviendo a medida que nos acerquemos al fin de semana.
Lo que sí está claro es que pequeños ajustes en la posición del sistema frío pueden desplazar cientos de kilómetros las zonas con mayor riesgo. De ahí la cautela con la que los meteorólogos están comunicando este episodio.
Las zonas con más riesgo: norte y noroeste peninsular
Si el escenario europeo termina confirmándose, las primeras células tormentosas comenzarían a desarrollarse el sábado en el noroeste peninsular y en las zonas montañosas del interior, impulsadas por el calentamiento diurno y el acercamiento del embolsamiento de aire frío.
Con el avance de las horas, los chubascos tormentosos tenderían a extenderse y organizarse, afectando a amplias áreas del interior norte: Galicia, la Cordillera Cantábrica, Castilla y León, el entorno del alto Ebro y algunos sectores del nordeste peninsular. En Galicia, especialmente en puntos del interior y el norte de la comunidad, algunos escenarios del modelo europeo ya contemplan acumulados que podrían superar los 50 litros por metro cuadrado, aunque distribuidos de forma muy irregular por el carácter convectivo de las tormentas.
El domingo podría ser el día más inestable. Los pronósticos apuntan a tormentas acompañadas de abundante aparato eléctrico, rachas de viento fuerte y granizadas puntuales en las zonas más expuestas. Las tormentas convectivas de este tipo son rápidas e impredecibles en sus detalles: pueden descargar con violencia en un punto y dejar sin una gota el municipio de al lado.
Por qué este episodio genera más preocupación que otros
La combinación de calor extremo previo y entrada brusca de aire frío en altura es uno de los patrones atmosféricos más propicios para tormentas de gran intensidad. No es solo lluvia: es el escenario que puede generar granizo de tamaño considerable, rayos con alta densidad y rachas de viento que en algunos puntos podrían superar los 80 o 90 kilómetros por hora.
España vivió en 2024 episodios que recordaron la violencia que puede alcanzar la convección cuando las condiciones son favorables. La dana de octubre dejó una huella devastadora en la Comunitat Valenciana y zonas del sureste. Aunque la situación de mayo es distinta en su configuración y alcance, el patrón de base —calor extremo seguido de entrada de aire frío— guarda similitudes que los meteorólogos no pierden de vista.
Cuándo se sabrá más
La previsión irá concretándose a lo largo del jueves. Para entonces, los modelos deberán haber reducido su discrepancia y la AEMET tendrá una imagen más clara de la posición de la dana y las zonas con mayor probabilidad de fenómenos adversos. Es el momento de revisar los avisos, consultar la predicción por municipios y, si hay planes al aire libre en zonas de montaña o del interior norte, valorar alternativas.
Quienes tengan actividades previstas en la Cordillera Cantábrica, el Pirineo, Galicia o Castilla y León este fin de semana deben seguir la evolución del pronóstico de cerca. Las tormentas convectivas no perdonan a quien llega sin información.