Del frío al sofoco en días: España se prepara para su primera ola de calor de mayo

La AEMET avisa de que la semana del 18 al 24 de mayo será más cálida de lo normal, con noches tropicales probables en la mitad sur

El tiempo en España da un giro brusco esta semana. Tras un fin de semana de lluvias, bajadas térmicas de entre 5 y 10 grados respecto a los valores habituales y nevadas en zonas altas del norte peninsular, una dorsal anticiclónica procedente del norte de África traerá a partir del miércoles 20 de mayo calor intenso, cielos despejados y polvo en suspensión a gran parte del país.

La AEMET ha sido clara en su pronóstico: la semana del 18 al 24 de mayo será, con toda probabilidad, más cálida de lo normal. Las temperaturas ascenderán de forma progresiva a lo largo de los primeros días y, a partir del miércoles o el jueves, el termómetro podría superar los 32 y 34 ºC en buena parte del nordeste y la mitad sur de la Península. En zonas puntuales, los valores podrían rozar o superar los 35 ºC.

Un anticiclón cargado de aire africano

El responsable de este cambio es un potente anticiclón que traerá estabilidad atmosférica, escasa nubosidad y, sobre todo, una masa de aire muy cálido y seco originada en el norte de África. La combinación de factores es la habitual en estos episodios primaverales tardíos: fuerte insolación, días largos, ausencia de nubes y viento del sur. El resultado es una subida rápida de las máximas que, en pocos días, puede llevar los termómetros de valores por debajo de lo normal a cifras propias del verano.

No es un fenómeno inusual en mayo, pero su intensidad y extensión geográfica lo convierten en un episodio destacado. Las anomalías térmicas previstas para el periodo 18-24 de mayo muestran valores por encima de lo normal en casi toda la Península, con las desviaciones más acusadas en el cuadrante nordeste y en Andalucía.

Noches tropicales y adiós a las heladas tardías

Uno de los datos más llamativos del pronóstico tiene que ver con las temperaturas nocturnas. La AEMET apunta a que es probable que se registren noches tropicales —con mínimas iguales o superiores a los 20 ºC— en la mitad sur de España. Para quienes todavía temían las heladas tardías, características de algunas madrugadas de mayo en el interior peninsular, la noticia es clara: desaparecen por completo del horizonte a corto plazo.

Las mínimas subirán en todo el país, aunque el efecto será más pronunciado en las zonas más expuestas al flujo de aire africano. En las grandes ciudades del sur y el levante, dormir con ventanas abiertas podría dejar de ser suficiente ya desde el miércoles por la noche.

Calima desde el miércoles: polvo del Sáhara sobre la Península

Al calor se sumará otro fenómeno característico de las irrupciones de aire africano: la calima. Según las previsiones, el polvo en suspensión procedente de Marruecos comenzará a llegar a la Península entre el miércoles 20 y el jueves 21 de mayo. La zona centro y el oeste peninsular serán las más afectadas durante la segunda mitad de la semana, aunque el fenómeno podría extenderse. Canarias, por su parte, podría recibir una entrada de polvo diferenciada.

La calima reduce la visibilidad, tiñe el cielo de un tono amarillento o anaranjado y puede provocar molestias respiratorias en personas sensibles. En episodios intensos, también deja una capa de polvo rojizo sobre coches, terrazas y cualquier superficie exterior. Para quienes tienen alergia o problemas respiratorios, las próximas jornadas requerirán precaución extra.

Precipitaciones escasas en el norte

El reverso de este episodio es la sequedad. La AEMET advierte de que las precipitaciones serán inferiores a las habituales para estas fechas, especialmente en el tercio norte de la Península. Una semana que en condiciones normales podría dejar lluvias primaverales se queda sin ellas, lo que acentúa el contraste con los días pasados y pone de relieve la volatilidad del tiempo en esta época del año.

De los 5-10 grados por debajo de lo normal del pasado fin de semana a los 32-35 ºC previstos para el jueves: una oscilación que, aunque no es excepcional en la meteorología española de primavera, resulta llamativa por su rapidez y amplitud.

Qué esperar a partir del fin de semana

Las previsiones más allá del 24 de mayo son todavía inciertas, pero todo apunta a que el episodio de calor podría moderarse ligeramente a partir del fin de semana siguiente, cuando la dorsal anticiclónica tienda a retirarse. Ahora bien, los modelos no descartan que el calor se mantenga en cotas elevadas durante varios días más, especialmente en el sur y el levante.

Lo que parece claro es que mayo de 2026 cerrará su segunda quincena con una temperatura muy por encima de lo que cabría esperar, recordando que el verano meteorológico, aunque oficialmente empieza el 1 de junio, a veces se adelanta sin pedir permiso.

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