Del frío al verano en días: España se prepara para temperaturas de hasta 38 ºC esta semana
España lleva semanas encadenando días fríos, tormentas y cielos encapotados propios de un marzo tardío. Pero eso se acaba. A partir de este martes, una masa de aire cálido procedente del norte de África empieza a ganar terreno en la península y lo hará de forma progresiva hasta convertir el jueves y el viernes en jornadas de pleno verano en prácticamente todo el país, con máximas que podrían rozar los 38 ºC en puntos del suroeste.
El cambio es brusco. Tan brusco que en apenas 72 horas se pasará de registros propios de principios de primavera a temperaturas que en condiciones normales no se verían hasta julio. Y aunque técnicamente no se cumplirán los criterios oficiales para hablar de ola de calor, el calor que se avecina no dejará a nadie indiferente.
La subida de temperaturas, día a día
Este martes arranca el ascenso. Los primeros 30 ºC se darán ya en zonas de Andalucía, Murcia, Comunidad Valenciana, Cataluña y Aragón. Las máximas más altas del día se concentrarán en Murcia, Valencia y puntos de Tarragona, donde se podrían superar los 32 ºC. En el norte y en el interior de Castilla y León, los registros serán más moderados, sin llegar a los 25 ºC en algunas áreas del Cantábrico y Galicia.
El miércoles supone el siguiente escalón. La subida entre el martes y el miércoles rondará los 3 ºC a 8 ºC según la zona, con el foco de calor desplazándose hacia el suroeste peninsular. Jaén, Córdoba, Sevilla, Huelva, Badajoz, Cáceres y Toledo serán las provincias más calurosas, con máximas de 34 ºC a 36 ºC. Sevilla podría rondar los 34 ºC y Badajoz quedarse en torno a los 33 ºC. También las noches empezarán a ser más cálidas: las mínimas superarán los 10 ºC en casi todo el país, y en puntos del sur podrían quedarse cerca de los 20 ºC.
El miércoles también dejará algunos chubascos residuales por la tarde en el noreste peninsular, últimos coletazos del frente que ha dominado la primera quincena de mayo.
El jueves y el viernes: el pico del episodio
Será a partir del jueves cuando el calor se generalice de verdad. Ese día los 30 ºC se alcanzarán o superarán en la práctica totalidad de la península. Por encima de 35 ºC estarán zonas de Extremadura, Castilla-La Mancha y Andalucía. Lo más llamativo será la subida en el norte: ciudades como Oviedo, Bilbao o San Sebastián podrían acercarse o incluso rebasar los 30 ºC de máxima, algo muy poco habitual en mayo.
El viernes apunta a ser el día más cálido del episodio. Badajoz podría alcanzar los 37 ºC. Sevilla, Toledo, Cáceres y Ciudad Real se moverán entre los 34 ºC y los 36 ºC. En el norte, Bilbao y Oviedo también podrían superar los 33 ºC. Las noches tropicales —aquellas en las que la temperatura no baja de los 20 ºC— harán su aparición en puntos de Andalucía y Extremadura.
Las islas Canarias también notarán el calor, aunque de forma más gradual. De cara al fin de semana podrían superarse los 30 ºC en amplias zonas del archipiélago, e incluso los 34 ºC en las islas orientales.
El fin de semana: pequeño alivio en el norte, calor persistente en el sur
Para el sábado y el domingo, un pequeño embolsamiento de aire frío se desplazará por el noroeste peninsular y traerá un descenso de temperaturas en la mitad norte y en puntos del oeste, acompañado de algunas tormentas y chubascos. En Andalucía y Extremadura, en cambio, el calor se mantendrá o incluso se intensificará localmente, con máximas que podrían superar los 36 ºC y llegar puntualmente a los 38 ºC en las zonas más expuestas del valle del Guadalquivir.
Por qué la AEMET no lo llamará ola de calor
Aunque los termómetros vayan a marcar valores propios de julio, este episodio no cumple los criterios oficiales para ser declarado ola de calor. Y conviene entender por qué, porque la confusión es habitual cada vez que llegan los primeros días de calor intenso del año.
Para que la AEMET active esa denominación, es necesario que al menos el 10% de las estaciones meteorológicas superen durante tres días consecutivos su umbral de temperatura máxima. Ese umbral no es el mismo en toda España, sino que se calcula individualmente para cada estación a partir del percentil 95 de las temperaturas máximas registradas en julio y agosto entre 1971 y 2000. Es decir, se compara el episodio con los días más calurosos del verano histórico, no con lo que es normal en mayo.
El resultado es que, aunque las temperaturas previstas sean claramente anómalas para esta época del año y generen un ambiente de pleno verano, quedan todavía lejos de los umbrales necesarios para activar esa clasificación en la mayoría de zonas. Será un episodio cálido, intenso, inusual para mediados de mayo. Pero no una ola de calor.
Aragón, en el centro del episodio
Aragón no será una excepción en este panorama. Bien al contrario: el valle del Ebro es uno de los territorios donde los episodios de calor se manifiestan con mayor intensidad, y esta semana no va a ser diferente.
Zaragoza podría moverse entre los 34 ºC y los 36 ºC en los días más cálidos, jueves y viernes, con noches que difícilmente bajarán de los 18 ºC en la capital. En el Pirineo oscense, la subida también será notable, aunque los valores se moderarán con la altitud. Las provincias de Huesca y Teruel podrán superar los 30 ºC en sus capitales ya desde el miércoles.
La Agencia Estatal de Meteorología no ha activado, por el momento, avisos por calor en Aragón para esta semana, aunque la situación se seguirá monitorizando a medida que se confirmen las previsiones de cara al jueves y el viernes.