El tiempo en Aragón la próxima semana: calor de récord el lunes y tormenta que lo rompe todo el martes

El lunes de Pascua dejará máximas históricas en puntos como Daroca, pero un frente atlántico lo cambia todo el martes con lluvias intensas y descenso brusco de temperaturas
De rozar los 30ºC a tormenta
De rozar los 30ºC a tormenta

Aragón encarará la próxima semana con una de las entradas de abril más cálidas que se recuerdan, seguida de un vuelco meteorológico brusco. El lunes de Pascua traerá cielos despejados y temperaturas que rozarán los 30ºC en puntos del interior, pero el martes llegará un frente atlántico que barrerá esa estabilidad de oeste a este con chubascos, tormentas y un descenso térmico notable. Así lo apuntan las previsiones meteorológicas para la región.

El lunes de Pascua, uno de los más cálidos de las últimas décadas en Aragón

El lunes 6 de abril arrancará bajo el dominio del anticiclón y la llamada dorsal de alta presión, lo que garantizará el protagonismo del sol en prácticamente toda la comunidad. La estabilidad será total durante las horas centrales del día, aunque a medida que avance la tarde podría asomarse nubosidad alta y media llegada desde el suroeste, sin consecuencias para el tiempo.

Lo que hará de esta jornada algo excepcional es la masa de aire que la acompañará. Se trata de una bolsa de aire entre 8 y 10ºC más cálida de lo habitual para la primera semana de abril, y sus efectos se notarán con claridad en los termómetros. Las máximas superarán los 26ºC en buena parte del territorio aragonés, con los valores más extremos concentrados en el valle del Ebro y las comarcas del interior.

El caso más llamativo es el de Daroca, en la provincia de Zaragoza, donde se esperan hasta 28ºC de máxima. Este municipio cuenta con registros meteorológicos continuados desde 1920, y en todo ese tiempo solo se han superado esa cota en la primera quincena de abril en siete ocasiones. Tres de ellas ocurrieron en 2024, lo que da idea del patrón de calentamiento que está experimentando la región en los últimos años.

En Zaragoza capital, la jornada del lunes será de las que invitan a pasear por el paseo Independencia o acercarse a la ribera del Ebro: sol pleno, sin viento apreciable y temperaturas que evocan más el mes de mayo que la Semana Santa. El Pirineo, eso sí, moderará los registros, y las cotas más elevadas se mantendrán alejadas de esos valores.

El martes, el frente que lo cambia todo

Lo que viene el martes 7 de abril es de otro calibre. Una vaguada atlántica —una incursión de aire frío en altura procedente del océano— avanzará hacia la península de oeste a este, arrastrando consigo un frente frío con capacidad para generar precipitaciones abundantes. El cambio no será gradual: en pocas horas se pasará del ambiente casi estival al regreso del paraguas.

Las primeras lluvias llegarán por el oeste peninsular durante la mañana, y con ellas vendrán chubascos y tormentas que podrían ser localmente intensas antes de desplazarse hacia Aragón a lo largo del día. Los acumulados, según los modelos consultados, podrían superar los 10 a 15 litros por metro cuadrado en distintos puntos de la comunidad, con los episodios más intensos en la mitad occidental y el sur de la provincia de Zaragoza y en Teruel.

Las precipitaciones se prolongarán, además, durante la madrugada del miércoles, lo que elevará los totales acumulados en zonas que ya acusaban cierto déficit hídrico. Para los agricultores del somontano oscense o de las comarcas turolenses, este episodio puede ser una noticia bienvenida, siempre que la intensidad no provoque episodios de granizo o rachas de viento que dañen los primeros brotes primaverales.

El descenso de temperaturas asociado al frente será significativo. Todavía no hay cifras precisas, pero la diferencia entre el máximo del lunes y las máximas del martes tarde o el miércoles podría superar los 10ºC en el valle del Ebro. De los 28-29ºC a valores que difícilmente superarán los 16-18ºC.

Una DANA podría instalarse a partir del miércoles

A partir del miércoles, los modelos meteorológicos pierden precisión y la incertidumbre crece. Lo que apunta con más fuerza es la posibilidad de que del núcleo de esa vaguada se desprenda un embolsamiento de aire frío en altura, lo que en meteorología se conoce como DANA —Depresión Aislada en Niveles Altos—. De confirmarse, este sistema se situaría inicialmente sobre el sureste peninsular entre el miércoles y el jueves antes de desplazarse hacia el norte de África.

Para Aragón, ese escenario implicaría días de cielos variables, con posibilidad de chubascos dispersos, especialmente en las provincias de Teruel y el sur de Zaragoza. Las temperaturas se mantendrían en valores propios del mes, sin los excesos del lunes, y el ambiente sería húmedo y cambiante. Nada extraordinario, pero sí una ruptura clara respecto al episodio cálido del inicio de semana.

La AEMET irá perfilando estos pronósticos en los próximos días, y conviene estar atento a sus avisos, especialmente de cara a la primera mitad del miércoles, cuando la inestabilidad podría todavía ser intensa en puntos del sur aragonés.

Ahora bien, hay que recordar que las previsiones a partir del cuarto o quinto día siempre llevan un margen de error relevante. Lo que parece claro es que la próxima semana no será plana: habrá calor, habrá tormentas y habrá bajada térmica. La primavera aragonesa, fiel a su reputación, no dará tregua.

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