"Todo el mundo gritaba": el relato dentro del bar de La Constellation donde murieron 40 personas en Nochevieja
El fuego se propagó en cuestión de segundos y convirtió una celebración de Año Nuevo en una escena de pánico absoluto. Dos jóvenes francesas, que se encontraban en el bar La Constellation, en la estación de esquí suiza de Crans-Montana, han relatado cómo vivieron el incendio que esta Nochevieja dejó decenas de muertos y más de un centenar de heridos, muchos de ellos en estado crítico.
“Todo el mundo gritaba”, resumió una de ellas en declaraciones al canal francés BFMTV, al reconstruir los momentos de caos que se vivieron dentro del local.
Emma y Albane, nombres facilitados por el medio francés, explican que el origen del incendio pudo estar en bengalas o artificios pirotécnicos improvisados que algunos clientes habían colocado en botellas de champán para celebrar la llegada del nuevo año. Según su testimonio, una de esas bengalas se acercó peligrosamente al techo del local, revestido de madera, lo que habría provocado que el fuego prendiera de inmediato.
“En unas decenas de segundos las llamas se extendieron por toda la discoteca”, relató una de las jóvenes. El bar estaba situado en el sótano de un edificio de dos plantas, lo que aceleró la propagación del humo y dificultó la evacuación. Apenas dos o tres minutos después, el fuego ya había alcanzado también la planta baja.
Huida entre empujones y gritos
Dentro del local, según calculan las supervivientes, habría alrededor de 200 personas en el momento del incendio. Al percatarse del fuego, los clientes comenzaron a correr hacia la salida en medio de gritos y empujones. Emma y Albane lograron escapar, pero al mirar atrás vieron personas envueltas en llamas, una imagen que, aseguran, no olvidarán.
Durante la huida, una de ellas cayó por las escaleras tras ser empujada por la multitud que intentaba salir desesperadamente, lo que le provocó una lesión en la rodilla. “Era imposible avanzar con normalidad”, explican, describiendo una escena marcada por el miedo y la confusión.
Una salida insuficiente y cristales rotos
Las jóvenes coinciden en que la puerta de salida era demasiado pequeña para la cantidad de personas que intentaban evacuar el local al mismo tiempo. Ante la imposibilidad de salir con rapidez, uno de los asistentes rompió un cristal para abrir una vía alternativa de escape.
Según su relato, los bomberos y la policía llegaron en pocos minutos, aunque dentro del bar cada segundo parecía eterno. A diferencia de otros testimonios iniciales, aseguran que no escucharon ninguna explosión, lo que refuerza la hipótesis de un incidente accidental y no intencionado.
Las autoridades suizas han confirmado que el incendio causó “decenas de muertos” y más de cien heridos, muchos con quemaduras graves. La investigación sigue abierta para determinar con exactitud el origen del fuego y las condiciones de seguridad del local.
Por su parte, el Ministerio de Asuntos Exteriores de Francia ha informado de que al menos dos ciudadanos franceses figuran entre los heridos, que han sido atendidos de inmediato por los servicios sanitarios suizos. No se descarta que haya más víctimas extranjeras, dada la afluencia internacional habitual en Crans-Montana durante las fiestas navideñas.
Mientras avanzan las investigaciones y se intenta identificar a todas las víctimas, los testimonios de quienes lograron escapar empiezan a dibujar con crudeza cómo una noche de celebración se transformó, en segundos, en una de las peores tragedias recientes en una estación de esquí europea.