Cinco periodistas de Al Jazeera mueren en un ataque aéreo israelí en Gaza
Cinco periodistas de la cadena catarí Al Jazeera murieron en la noche del domingo al lunes como consecuencia de un bombardeo israelí en la Ciudad de Gaza. Entre las víctimas se encuentra Anas al Sharif, uno de los reporteros más reconocidos del enclave palestino. El Ejército israelí confirmó que el ataque fue dirigido específicamente contra él, a quien acusa de pertenecer a Hamás. Al Jazeera, por su parte, ha calificado la acción como un "asesinato selectivo" y denuncia un nuevo ataque deliberado contra la libertad de prensa en el territorio.
Según el comunicado de las Fuerzas de Defensa de Israel, Anas al Sharif era "un terrorista que se hacía pasar por periodista" y fue alcanzado en una operación de precisión en la capital gazatí. La nota militar añade que el objetivo había sido señalado previamente, aunque no se ha presentado evidencia verificable que respalde la supuesta afiliación de Al Sharif al grupo islamista Hamás.
El ataque se produjo cerca del hospital Shifa, en una zona donde se encontraba una tienda de campaña utilizada por profesionales de medios de comunicación. Minutos antes de su muerte, Al Sharif había compartido en redes sociales un vídeo en el que se oían las explosiones cercanas, acompañado del mensaje: "Bombardeos sin parar... Desde hace dos horas, la agresión israelí se intensifica en la Ciudad de Gaza". En otra publicación anterior, expresó su temor por la destrucción total de Gaza y la posible aniquilación de su población.
Además de Al Sharif, también perdieron la vida el reportero Mohammed Qreiquea y los fotógrafos Ibrahim Zaher y Mohamed Aliwa, todos vinculados a la cadena catarí, así como su conductor, Mohammed Nofal, que también trabajaba como fotoperiodista asistente, según informó el Gobierno gazatí. Con estas muertes, la cifra de informadores fallecidos desde el inicio de la ofensiva israelí, según datos de las autoridades locales, asciende a 237. Esta lista incluye periodistas, creadores de contenido e 'influencers'.
Las autoridades israelíes aseguran contar con documentos que vinculan a Al Sharif con Hamás desde 2013, aunque no han revelado la procedencia ni han permitido su verificación independiente. Uno de estos documentos lo incluiría en una supuesta lista de operativos del grupo islamista, y otro haría referencia a una herida sufrida en 2017. Sin embargo, organizaciones como Reporteros Sin Fronteras han señalado en ocasiones anteriores que estos documentos no constituyen pruebas suficientes para justificar acciones letales contra trabajadores de medios.
El incidente se produce en un contexto en el que la cobertura informativa desde Gaza está prácticamente limitada a medios locales o árabes como Al Jazeera, ya que Israel impide el acceso libre a la prensa internacional en el enclave palestino. La cadena catarí es uno de los pocos medios con presencia continua sobre el terreno. Desde hace meses, además, su emisión está vetada en territorio israelí.
Al Jazeera ha emitido un comunicado en el que responsabiliza al Ejército y al Gobierno israelí de la muerte de su equipo. Asegura que se trata de un intento premeditado de silenciar voces críticas en un momento crucial de la ofensiva militar. La cadena describe a Al Sharif como "uno de los periodistas más valientes de Gaza" y denuncia que las amenazas contra él y otros compañeros habían sido reiteradas por portavoces y funcionarios israelíes.
Según la cadena, las víctimas formaban parte del reducido grupo de profesionales que seguía informando desde el interior de Gaza, ofreciendo una perspectiva directa sobre las consecuencias del conflicto. Al Jazeera ha pedido a la comunidad internacional que tome medidas urgentes para proteger a los periodistas y detener lo que califica como "genocidio en curso".
El canal también ha advertido que la impunidad con la que se producen estos ataques alimenta nuevas agresiones contra la prensa y debilita aún más las garantías internacionales sobre la protección de los informadores en zonas de conflicto.


