La cruz que porta el papa León XIV tiene reliquias de un obispo de Teruel
La cruz pectoral del Papa León XIV, lucida en su presentación, lleva reliquias de santos agustinianos y del beato Anselmo Polanco, símbolo de su vínculo con la fe y la historia de la iglesia.
La cruz pectoral que lució el Papa León XIV el pasado jueves 8 de mayo, durante su histórica presentación desde la Logia Central de la Basílica de San Pedro, contiene una valiosa reliquia del beato Anselmo Polanco, obispo de Teruel y mártir de la persecución religiosa en España durante la Guerra Civil (1936-1939).
El Papa León XIV, nacido como Robert Francis Prevost, fue elegido pontífice en un Cónclave histórico en mayo de 2025. Antes de su elección, Prevost fue prior general de la Orden Agustiniana, una posición que le permitió desarrollar una profunda relación con la familia agustiniana y con los problemas sociales y espirituales contemporáneos. Su vida ha estado marcada por una trayectoria religiosa que le llevó a conocer y profundizar en los temas más urgentes de la iglesia y el mundo, un servicio pastoral que lo convirtió en una figura respetada en la comunidad católica internacional. Su elección como Papa ha sido celebrada por su humildad, intelectualidad y dedicación a los valores espirituales.
Según informa Vatican News, la cruz también guarda tres reliquias de San Agustín, en forma de fragmentos óseos del obispo de Hipona y su madre Santa Mónica. Además, se incluyen restos de Santo Tomás de Villanueva, arzobispo de Valencia en los siglos XV y XVI, y Giuseppe Bartolomeo Menochio, sacristán papal durante la tormenta napoleónica.
UN REGALO DE LA CURIA GENERAL DE LOS AGUSTINOS
El postulador general de la Orden Agustiniana, Josef Sciberras, explicó que la cruz fue un regalo de la Curia General a Robert Prevost el día de su creación como cardenal, el 30 de septiembre de 2023. Esta cruz simboliza figuras de santidad en la familia agustiniana, encarnando la fidelidad, la reforma, el servicio y el martirio.
"La víspera del Cónclave, el martes pasado, le envié un mensaje recomendándole que llevara la cruz que le habíamos regalado, para tener la protección de los santos Agustín y Mónica", aseguró el padre Sciberras. Al ver al Papa León XIV salir al balcón con la cruz, expresó su gran alegría.
La cruz pectoral no solo refleja la conexión del Papa con la tradición agustiniana, sino que también simboliza su compromiso con la fe y la herencia espiritual de la iglesia, lo que añade un significado especial al momento histórico de su elección como Pontífice.

