El deporte favorito del nuevo Papa León XIV: ni el fútbol como Francisco ni el rugby
El nuevo Papa, León XIV, ha sorprendido al mundo no solo por su nacionalidad, al ser el primer papa norteamericano de la historia, sino también por una de sus grandes aficiones.
La jornada de ayer, jueves 8 de mayo, dejó como resultado un nuevo Papa de la Iglesia Católica. Robert Francis Prevost, bajo el nombre de León XIV, será el máximo estandarte del Vaticano durante los próximos tiempos.
León XIV, nacido en Chicago y con una profunda conexión con Perú, país en el que residió por más de 20 años, ha sido un apasionado del tenis desde su juventud. Aunque sus responsabilidades eclesiásticas han limitado su tiempo para disfrutar del deporte, el nuevo Papa siempre se ha considerado un "tenista aficionado", como él mismo reveló en una entrevista realizada en 2023 para el sitio web augustinianorder.org. En esa ocasión, Prevost confesó, entre risas, que desde su salida de Perú no había podido practicar su deporte favorito con la misma frecuencia, pero que mantenía una gran ilusión por retomar las raquetas.
LEÓN XIV Y EL TENIS: UNA COMBINACIÓN INUSUAL EN EL VATICANO
El anuncio de su elección coincide curiosamente con el inicio del Masters 1.000 de Roma, un torneo de tenis de renombre mundial, que se lleva a cabo a pocos kilómetros del Vaticano, en el Foro Itálico. De hecho, el recinto italiano celebró el nombramiento de Prevost con una imagen del nuevo Papa en una pausa durante el partido entre Fabio Fognini y Jacob Fearnley. La noticia fue recibida con una ovación del público presente, subrayando cómo el tenis ha marcado una etapa importante en la vida del nuevo pontífice.
A diferencia de sus predecesores, especialmente del Papa Francisco, quien es conocido por su amor por el fútbol, León XIV no compartirá la misma pasión por este deporte. El Papa Francisco, oriundo de Argentina, nunca ha ocultado su cariño por el fútbol, y es conocido por su apoyo a los clubes de su país, como San Lorenzo. Sin embargo, el nuevo Papa, quien ha llegado al Vaticano con su amor por el tenis intacto, podría ofrecer una perspectiva diferente sobre cómo los pontífices se relacionan con el deporte.
¿LA LLEGADA DE UN NUEVO ENFOQUE DEPORTIVO AL VATICANO?
A lo largo de los últimos años, la actividad física entre los pontífices ha sido mínima. El Papa Francisco, aunque apasionado por el fútbol, no ha sido especialmente activo en la práctica de deportes. De hecho, su agenda y la carga de responsabilidades han reducido su tiempo libre, y es bien conocido que su enfoque en la vida eclesiástica ha dejado poco espacio para la actividad física.
León XIV, por otro lado, podría cambiar este enfoque y aportar una nueva dinámica al Vaticano en términos de actividad física. Aunque las responsabilidades papales son abrumadoras, la pasión por el tenis de Prevost podría incentivar una vuelta a la actividad física regular en el Vaticano, abriendo puertas a nuevas iniciativas que promuevan el bienestar de los religiosos, empleados y visitantes de la Santa Sede.
UN NUEVO COMIENZO EN EL VATICANO
Mientras tanto, la atención sigue centrada en el desarrollo de la gira del Masters 1.000 en Roma y en cómo León XIV continuará con su labor pastoral en los próximos meses. Si bien el tenis puede no ser el deporte más comúnmente asociado con los papas, es una señal de que el nuevo Papa podría aportar un enfoque fresco y saludable a su vida en el Vaticano, demostrando que incluso en el liderazgo religioso más alto, la pasión personal por el deporte sigue teniendo un papel importante.

