EEUU y China bajan aranceles durante 90 días tras un pacto exprés en Suiza

El tipo impositivo se reducirá del 145% al 30%, lo que supone una disminución de 115 puntos porcentuales
Donald Trump / Europa Press
Donald Trump / Europa Press

Estados Unidos y China han anunciado este lunes una rebaja sustancial y recíproca de los aranceles que se aplicaban mutuamente a sus respectivas importaciones, en el marco de un acuerdo alcanzado tras las conversaciones mantenidas durante el pasado fin de semana en Suiza. El acuerdo contempla una reducción significativa de estos gravámenes durante un periodo inicial de 90 días, lo que marca un gesto de distensión en una relación comercial que ha estado marcada en los últimos años por tensiones, represalias y medidas proteccionistas.

Según lo pactado por ambas delegaciones, a partir del próximo 14 de mayo, Estados Unidos reducirá el arancel actualmente vigente sobre las importaciones procedentes de China. En términos concretos, el tipo impositivo se reducirá del 145% al 30%, lo que supone una disminución de 115 puntos porcentuales. Por su parte, el Gobierno chino aplicará también una rebaja considerable en las tarifas impuestas sobre los productos estadounidenses, que pasarán del 125% actual al 10%. Esta decisión representa un cambio de rumbo en la política comercial de ambos países, al menos durante el periodo de vigencia inicial acordado, que se extenderá durante tres meses.

El objetivo principal de esta medida es crear un entorno más favorable para el avance de las conversaciones bilaterales y fomentar un clima de cooperación tras un largo periodo de fricciones comerciales. Ambas partes han manifestado su voluntad de avanzar hacia una relación económica más equilibrada y predecible, sin renunciar a defender sus respectivos intereses estratégicos. La reducción arancelaria se presenta como una medida temporal, pero abre la puerta a posibles extensiones o acuerdos más amplios en el futuro, siempre y cuando se mantenga el diálogo.

En paralelo a esta rebaja de tarifas, Washington y Pekín han acordado el establecimiento de un mecanismo específico para continuar las conversaciones sobre cuestiones económicas y comerciales. Este canal formal permitirá dar seguimiento a los temas tratados en Suiza y servirá como plataforma para abordar las diferencias estructurales entre ambas economías, que incluyen cuestiones como el acceso a los mercados, la transferencia de tecnología, la propiedad intelectual o los subsidios estatales.

La delegación china en estas futuras conversaciones estará encabezada por He Lifeng, actual viceprimer ministro del Consejo de Estado, una figura clave en la política económica del país asiático. Por parte de Estados Unidos, los interlocutores designados serán Scott Bessent, secretario del Tesoro, y Jamieson Greer, representante comercial del Gobierno estadounidense. Ambos equipos cuentan con experiencia en negociaciones de alto nivel y han participado en anteriores rondas de diálogo entre los dos países.

El nuevo mecanismo de diálogo prevé que las conversaciones puedan celebrarse alternativamente en territorio chino o estadounidense, o bien en un tercer país, siempre que exista un acuerdo previo entre las partes. Además, se contempla la posibilidad de convocar consultas de trabajo específicas, destinadas a tratar de manera más técnica y detallada los diferentes aspectos de la relación comercial bilateral.

Esta iniciativa representa un paso significativo en la búsqueda de soluciones negociadas entre dos de las mayores economías del mundo, cuyo enfrentamiento comercial ha tenido repercusiones notables en el comercio global, la inversión extranjera y los mercados financieros internacionales.

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