Las embajadas de España y Estados Unidos en Kiev cierran sus puertas temporalmente por un supuesto ataque ruso
Las embajadas de Estados Unidos y España en Kiev han anunciado este miércoles el cierre temporal de sus instalaciones ante la amenaza de un posible ataque ruso. “La Embajada ha recibido información específica sobre un potencial ataque aéreo ruso el 20 de noviembre”, señala un comunicado de los servicios diplomáticos estadounidenses. Por su parte, la embajada española ha alertado de un “riesgo elevado de ataques aéreos en toda Ucrania” y ha recomendado a los ciudadanos españoles residentes en el país que “extremen las medidas de seguridad, sigan las indicaciones de las autoridades locales y mantengan identificado un refugio cercano”.
La alerta se produce un día después de que Ucrania empleara por primera vez misiles ATACMS, de largo alcance y de fabricación estadounidense, contra un objetivo militar en territorio ruso. El Kremlin ha calificado esta acción como una escalada del conflicto y ha advertido de que responderá con contundencia. Además, las autoridades ucranianas han confirmado que Rusia tiene preparados misiles balísticos y de crucero para llevar a cabo un ataque masivo sobre Ucrania.
El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, autorizó el 17 de noviembre el uso de misiles ATACMS, con un alcance de 300 kilómetros, contra objetivos militares en territorio ruso. Desde agosto, las Fuerzas Armadas ucranianas ya utilizaban los cohetes de precisión Himars, también de fabricación estadounidense, en la provincia rusa de Kursk. El primer ataque ucraniano con los ATACMS en suelo ruso tuvo lugar en la madrugada del martes, dirigido a un depósito de armamento en la provincia de Briansk, fronteriza con Ucrania.
Medios ucranianos y analistas militares asumen que Washington permitirá a Ucrania atacar unidades militares en las provincias rusas fronterizas, pero no en zonas más alejadas del conflicto.
Las amenazas del Kremlin no se limitan a Estados Unidos. También apuntan a Francia y Reino Unido, que podrían seguir el ejemplo de Biden autorizando el uso de sus misiles de largo alcance, Scalp y Storm Shadow, contra objetivos rusos.
Este incremento de la tensión sigue un patrón similar a otros momentos clave de la invasión. Rusia ya había lanzado advertencias cuando misiles estadounidenses y europeos fueron empleados contra posiciones en Crimea o las regiones ocupadas de Donetsk y Lugansk. La retórica se endureció nuevamente con la llegada de los cazas F-16 estadounidenses y el suministro de tanques Leopard por parte de Alemania, decisiones que marcaron hitos en el apoyo militar occidental a Ucrania.