León XIV: "El mundo necesita la luz de Cristo para abrir puentes mediante el diálogo"

El cardenal Robert Prevost es el Papa número 267 de la historia

La chimenea de la Capilla Sixtina emitía la esperada fumata blanca poco antes de las 18.10 horas, ante la sorpresa de quienes esperaban un cónclave largo que ha terminado llegando a su fin en el segundo día con la cuarta votación, cuando la Iglesia ha elegido al nuevo sucesor del Apóstol Pedro, el 267º Papa. 

El repique de las campanas de la Basílica de San Pedro ha confirmado lo que ya anunciaba el humo blanco. El Colegio Cardenalicio ha elegido a un nuevo Papa. Las miradas se han dirigido hacia el balcón central de la logia, donde una hora después, el protodiácono ha anunciado el tradicional "Habemus Papam" y el nombre de León XIV, sucesor de Francisco

"La paz esté con todos vosotros". Han sido las primeras palabras que ha pronunciado León XIV tan pronto como ha sido elegido y ha salido al balcón ha saludar a los fieles que se habían congregado en la plaza de San Pedro. "Este es el primer saludo de Cristo resucitado, el Buen Pastor. Deseo que la paz llegue a vuestras familias, a todos los pueblos, a toda la tierra. La paz sea contigo . Una paz desarmada, desarmante, humilde. Dios nos ama a todos, incondicionalmente", ha continuado diciendo en su discurso.

En sus primeras palabras como Sumo Pontífice, ha evocado la figura de su predecesor: "Aún conservamos en nuestros oídos la voz del Papa Francisco, quien bendijo a Roma y al mundo entero el día de Pascua. Permítanme retomar esa misma bendición. Dios nos ama, Dios los ama a todos. Y el mal no prevalecerá: todos estamos en manos de Dios. Por lo tanto, sin miedo, unidos de la mano con Dios y entre nosotros, avancemos".

En este sentido, ha continuado con su discurso diciendo que "somos discípulos de Cristo, Cristo nos precede. El mundo necesita su luz. La humanidad lo necesita como puente para ser alcanzado por Dios y su amor. Ayúdennos a construir puentes, mediante el diálogo, para estar siempre en paz. Gracias, Papa Francisco".

"Quisiera aislar a todos los hermanos cardenales que me han elegido para ser sucesor de Pedro, para caminar junto a vosotros en la búsqueda de la paz, de la justicia y trabajar con hombres y mujeres, fieles a Jesucristo, para ser misioneros", ha manifestado, dirigiéndose a quienes lo han elegido.

El nuevo Papa ha expresado su deseo de unirse al pueblo en súplica, diciendo: "Hoy es el día de la súplica al Señor, la Virgen de Pompeya, nuestra Madre María, que siempre camina con nosotros, nos acompaña, nos ayuda con su intercesión y con su amor. Quisiera rezar con ustedes. Recemos juntos por esta nueva misión, por toda la Iglesia, por la paz en el mundo, y pidamos esta gracia especial a María, nuestra Madre".

Con devoción, ha pronunciado el Ave María y, a continuación, el Santo Padre ha impartido su bendición "a todos los fieles presentes y a quienes la reciben a través de la televisión y otros medios de comunicación", que ha concedido también "la indulgencia plenaria en la forma establecida por la Iglesia".

León XIV ha concluido su discurso invocando la protección divina: "Que el Dios omnipotente le conserve la vida, que el Papa guíe a la Iglesia y que se conceda paz y unidad a la Iglesia en todo el mundo. Santos Apóstoles Pedro y Pablo, por su autoridad intercedan por nosotros ante el Señor. Amén. Oramos por los méritos de la Beata María, siempre Virgen, de San Miguel Arcángel y San Juan".

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