Muere Mario Vargas Llosa, el último premio Nobel de las letras hispánicas

Mario Vargas Llosa ha muerto pero sus palabras seguirán vivas.

Mario Vargas Llosa, premio Nobel de Literatura en 2010, ha fallecido este sábado en Lima (Perú) a los 89 años. La noticia de su muerte ha sido comunicada por sus hijos, Álvaro y Morgana Vargas Llosa, quienes han compartido un emotivo mensaje en el que destacan la "vida larga, múltiple y fructífera" del autor, así como su deseo expreso de despedirse en la intimidad.

"Su partida entristecerá a sus parientes, a sus amigos y a sus lectores, pero esperamos que encuentren consuelo, como nosotros, en el hecho de que gozó de una vida larga, múltiple y fructífera, y deja detrás suyo una obra que lo sobrevivirá. No tendrá lugar ninguna ceremonia pública", indicó la familia, que ha pedido respeto a su privacidad en estos momentos.

Nacido en Arequipa (Perú) el 28 de marzo de 1936, Vargas Llosa se convirtió en uno de los escritores más influyentes en lengua española del siglo XX. Nacionalizado español en 1993, fue también un intelectual comprometido, figura pública y crítico constante de los totalitarismos y de las dictaduras latinoamericanas.

Su obra abarca más de seis décadas de literatura, desde que publicara su primer libro, Los jefes, en 1959. Le seguiría en 1962 La ciudad y los perros, novela que le catapultó a la fama internacional y que fue duramente criticada y censurada por el Ejército peruano. Con esta obra, el autor inauguró una carrera literaria excepcional que incluiría títulos como La casa verde (1965), Conversación en La Catedral (1969), Pantaleón y las visitadoras (1973), La guerra del fin del mundo (1981), Lituma en los Andes (1993), La fiesta del Chivo (2000), y, más recientemente, Le dedico mi silencio (2023), su última novela publicada.

Algunas de sus novelas fueron llevadas al cine, entre ellas La ciudad y los perros, Pantaleón y las visitadoras y La fiesta del Chivo, ampliando así el alcance de sus historias más allá del papel.

El reconocimiento a su talento llegó de la mano de los principales galardones de las letras hispanoamericanas y mundiales. En 2010 recibió el Premio Nobel de Literatura por su "cartografía de las estructuras del poder y aceradas imágenes de la resistencia, la rebelión y la derrota del individuo". En su emotivo discurso de recepción, titulado Elogio de la lectura y la ficción, destacó la importancia de la literatura para mantener la libertad y enriquecer la vida.

Además del Nobel, fue distinguido con el Premio Rómulo Gallegos (1967), el Premio Príncipe de Asturias de las Letras (1986), el Premio Planeta (1993) y el Premio Cervantes (1994), entre otros. También recibió más de treinta doctorados honoris causa por parte de universidades de todo el mundo.

Vargas Llosa fue, además, un firme defensor de la democracia liberal, postura que le llevó incluso a presentarse como candidato a la presidencia del Perú en 1990, en unas elecciones que perdió frente a Alberto Fujimori. Desde entonces, mantuvo un papel activo en la vida pública internacional, escribiendo ensayos, artículos de opinión y participando en debates sobre política y cultura.

Con su muerte desaparece una de las voces más relevantes del llamado "Boom latinoamericano", generación que compartió con Gabriel García Márquez, Julio Cortázar o Carlos Fuentes, y que revolucionó la narrativa en castellano a mediados del siglo XX.

Su legado literario y su incansable defensa de la libertad de expresión y de la democracia lo convierten en una figura clave para entender la historia cultural y política de Iberoamérica. Hoy, lectores de todo el mundo lloran su pérdida, pero celebran una obra que seguirá iluminando generaciones futuras.

Mario Vargas Llosa ha muerto, pero sus palabras, como las de los grandes clásicos, seguirán vivas.

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