El Papa Francisco recibe el alta tras más de un mes hospitalizado: así se encuentra

Hoy mismo, domingo 23 de marzo, el Pontífice abandonará el hospital en el que ha estado ingresado 37 días.
El Papa Francisco ./ Europa Press
El Papa Francisco ./ Europa Press

El Papa Francisco abandonará este domingo 23 de marzo el Hospital Gemelli de Roma, donde ha permanecido ingresado 37 días debido a una insuficiencia respiratoria aguda provocada por una infección polimicrobiana. Según los médicos que le han tratado, el Pontífice "nunca fue intubado", pero su vida sí llegó a correr peligro debido a la gravedad de la infección.

El Vaticano ha confirmado que, antes de abandonar el hospital, Francisco se asomará a la ventana del Gemelli para saludar a los fieles a la hora del Ángelus. Tras ello, será trasladado a la residencia de Santa Marta, donde continuará con su recuperación bajo supervisión médica y con la indicación de seguir un periodo de descanso de al menos dos meses.

UN PROCESO DE RECUPERACIÓN PROGRESIVO 

A sus 87 años, el Papa ha demostrado una notable fortaleza frente a los problemas de salud que ha afrontado en los últimos años. Durante su ingreso, sufrió una neumonía bilateral severa, lo que llevó a los médicos a aplicar oxígeno de alto flujo y respiración mecánica no asistida para estabilizarle. Su evolución ha sido progresiva, con una notable mejoría en los últimos días.

Los especialistas han explicado que el Pontífice ya ha comenzado con fisioterapia respiratoria, un tratamiento esencial para recuperar la capacidad pulmonar y la voz, que se vio afectada por la infección. Según el doctor Sergio Alfieri, encargado de su seguimiento, los "últimos progresos" se logran mejor en casa, donde el riesgo de nuevas infecciones es menor.

"La hospitalización ha sido fundamental, pero ahora la recuperación será más eficaz fuera del entorno hospitalario", ha señalado Alfieri, quien ha confirmado que el Papa "no es diabético" y que, dentro de su estado general, presenta una evolución favorable.

UN PAPA FRÁGIL, PERO CON BUEN PRONÓSTICO 

A pesar de su frágil estado de salud, Francisco ha dejado claro que su intención es mantenerse activo en la medida de lo posible. La Santa Sede ha indicado que el Papa seguirá de cerca los asuntos de la Iglesia, aunque su agenda pública se irá ajustando en función de su evolución.

No obstante, los médicos insisten en que deberá evitar esfuerzos excesivos en las próximas semanas. Aunque aún no hay una fecha concreta para su regreso total a la actividad, se prevé que pueda reanudar audiencias en un plazo prudente si su estado lo permite.

La primera imagen de Francisco tras su hospitalización fue difundida el 16 de marzo. En ella, se le veía sentado en silla de ruedas, revestido con los ornamentos litúrgicos, en la capilla de su habitación del hospital. Esta instantánea reflejó su deseo de mantenerse conectado con su misión, incluso en los momentos más delicados de su estado de salud.

Mientras tanto, el Vaticano trabaja para garantizar que el Papa pueda cumplir con sus compromisos esenciales sin poner en riesgo su recuperación. Su presencia en la Semana Santa, una de las fechas más importantes del calendario litúrgico, aún es una incógnita. Todo dependerá de su evolución en las próximas semanas.

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