El papel de la mujer cambió para siempre con el Papa Francisco: nombró un alto cargo directivo

Designó a la profesora Concetta Brescia Morra como miembro del Consejo de Supervisión Financiera del Vaticano
Imagen del Papa Francisco
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La figura del Papa Francisco ha sido, sin duda, una de las más influyentes del siglo XXI en el ámbito religioso y social. Su fallecimiento este lunes a los 88 años de edad en su residencia de la Casa Santa Marta del Vaticano ha dejado una huella imborrable en la historia reciente de la Iglesia católica. Según ha informado el canal oficial Vatican News, el pontífice sufrió un ictus cerebral que derivó en coma y un colapso cardiorrespiratorio.

Durante su pontificado, que comenzó en marzo de 2013, el Papa Francisco mostró una voluntad decidida de transformar estructuras profundamente arraigadas en la Iglesia. Entre sus múltiples gestos reformistas, uno de los más relevantes fue el impulso al papel de la mujer en el entorno eclesiástico. A pesar de las fuertes resistencias internas, Francisco desafió la tradición patriarcal de la institución, abriendo espacios inéditos a las mujeres en puestos de responsabilidad.

Uno de los momentos más simbólicos de este compromiso tuvo lugar el 25 de julio de 2024, cuando designó a la profesora italiana Concetta Brescia Morra como miembro del Consejo de Supervisión Financiera del Vaticano. Esta entidad, clave en la fiscalización de las cuentas de la Santa Sede, estaba hasta entonces compuesta exclusivamente por hombres. El nombramiento de Brescia Morra, experta en Derecho de la Economía en la Universidad Roma III, marcó un antes y un después en la distribución del poder dentro de los órganos administrativos del Vaticano.

Lejos de tratarse de un gesto puntual, esta decisión se enmarca en una serie de nombramientos de mujeres en cargos estratégicos llevados a cabo por el pontífice argentino. Francisco defendió públicamente la necesidad de ampliar la participación femenina en la toma de decisiones de la Iglesia y apostó por una mayor inclusión de voces femeninas en ámbitos donde tradicionalmente estaban ausentes.

Además de su lucha por la igualdad dentro de la institución eclesial, Francisco fue conocido por su firme postura frente a otras problemáticas sociales contemporáneas. Condenó de manera tajante los abusos sexuales dentro del clero y adoptó una política de tolerancia cero hacia los responsables de estos delitos. También se pronunció en reiteradas ocasiones contra la violencia machista y abogó por la prohibición global de la gestación subrogada, a la que calificó como una “práctica inadmisible” que atenta contra la dignidad de la mujer.

En el ámbito internacional, el papa mostró una actitud dialogante y conciliadora, insistiendo en la necesidad de encontrar salidas pacíficas a conflictos como los de Ucrania y Gaza. Su postura ante estos temas contribuyó a consolidar su imagen de líder espiritual progresista y comprometido con los derechos humanos.

Ahora, con su fallecimiento, se activa el protocolo que da paso al cónclave. Este proceso, que reúne a los cardenales de todo el mundo, se celebrará en un plazo que puede oscilar entre 15 y 20 días tras la muerte del pontífice, salvo que todos los cardenales se encuentren ya en Roma, en cuyo caso puede adelantarse.

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