SpaceX pone en órbita SpainSat NG I: el satélite militar más avanzado de España
El satélite SpainSat NG I ha despegado con éxito a bordo de un cohete Falcon 9 de SpaceX, marcando un hito en la seguridad de las comunicaciones.
El lanzamiento del SpainSat NG I desde Cabo Cañaveral (Florida) se ha completado con éxito, fortaleciendo la capacidad de España en comunicaciones militares seguras. Este satélite, desarrollado por Hisdesat, ha sido enviado al espacio a bordo de un cohete Falcon 9 de SpaceX, despegando a las 2:39 de la madrugada del jueves y alcanzando su órbita preliminar minutos después.
UN SATÉLITE DE ÚLTIMA GENERACIÓN PARA LA DEFENSA
El SpainSat NG I es un coloso de 6,1 toneladas y 7,2 metros de altura, diseñado para operar durante los próximos 15 o 20 años y proporcionar comunicaciones seguras a las Fuerzas Armadas españolas. Situado a 36.000 kilómetros de la Tierra, su misión es garantizar la transmisión de datos en cualquier condición y blindar las conexiones frente a posibles interferencias o ciberataques.
Este hito supone también la jubilación del Falcon 9 utilizado en la misión, ya que SpaceX ha confirmado que este ha sido su último vuelo debido a las exigencias de la órbita de transferencia geosíncrona.
LA ESPERA DEL SPAINSAT NG II Y LA COBERTURA GLOBAL
A pesar del exitoso despegue, el SpainSat NG I tardará aproximadamente cinco meses en alcanzar su posición definitiva en la órbita geoestacionaria y entrar en pleno funcionamiento. Allí esperará la llegada de su satélite gemelo, el SpainSat NG II, cuyo lanzamiento está previsto para el último trimestre del año.
Juntos, estos dispositivos cubrirán dos tercios del planeta, desde la costa oeste de América hasta Singapur, dejando fuera únicamente el océano Pacífico. Este avance sitúa a España entre los países con capacidad para dotar de comunicaciones a la OTAN, uniéndose a Estados Unidos, Reino Unido, Francia e Italia.
UNA INVERSIÓN CLAVE EN SEGURIDAD Y TECNOLOGÍA
El programa SpainSat NG es el proyecto espacial más ambicioso de España, con una inversión cercana a los 2.000 millones de euros. Su desarrollo ha puesto a prueba la capacidad de la industria tecnológica española, que ha aportado el 45% del satélite.
Según el CEO de Hisdesat, Miguel Ángel García Primo, estos satélites están diseñados para resistir cualquier intento de sabotaje o interferencia, incluso los efectos de un pulso electromagnético generado por una explosión nuclear.

