Trump bombardea la capital de Venezuela y Maduro denuncia una “gravísima agresión militar” de EEUU
Caracas ha vivido una madrugada de explosiones y actividad aérea que el Gobierno venezolano atribuye a un ataque de Estados Unidos. Maduro denuncia una “gravísima agresión militar” y activa medidas excepcionales.
La capital de Venezuela, Caracas, ha registrado en la madrugada de este viernes múltiples detonaciones y una intensa actividad aérea que el Gobierno venezolano atribuye a un ataque militar de Estados Unidos. Los hechos se produjeron durante la noche y primeras horas del día, generando alarma entre la población y obligando a activar dispositivos de seguridad en distintos puntos de la ciudad.
Según la información facilitada por las autoridades venezolanas, las explosiones se escucharon en varias zonas de la capital y su área metropolitana, algunas de ellas próximas a instalaciones militares estratégicas. Testigos presenciales relataron la presencia de aeronaves volando a baja altura y cortes puntuales del suministro eléctrico en determinados barrios, coincidiendo con las detonaciones.
Las fuerzas de seguridad acordonaron varios enclaves y desplegaron unidades adicionales para controlar la situación, mientras se evaluaban los posibles daños materiales causados por los ataques.
La denuncia del Gobierno venezolano
El Ejecutivo de Nicolás Maduro calificó los hechos como una “gravísima agresión militar” y responsabilizó directamente a Estados Unidos de la operación. En un comunicado oficial, el Gobierno venezolano denunció que se trata de una acción contra la soberanía nacional y aseguró que el ataque fue ordenado por el expresidente estadounidense Donald Trump.
Las autoridades venezolanas sostienen que la ofensiva tuvo como objetivo infraestructuras de carácter militar y que supone una vulneración del derecho internacional y de la Carta de las Naciones Unidas. Ante esta situación, el presidente Maduro decretó el estado de conmoción externa, una medida constitucional que permite ampliar las capacidades del Estado para responder a amenazas provenientes del exterior.
Asimismo, el Gobierno ordenó reforzar los sistemas de defensa y mantener a las Fuerzas Armadas en estado de máxima alerta, mientras se desarrollan las investigaciones para determinar el alcance exacto de los daños.
Falta de confirmación oficial desde Washington
Hasta el momento, Estados Unidos no ha emitido una confirmación oficial sobre la autoría del ataque ni ha ofrecido detalles sobre una posible operación militar en territorio venezolano. Tampoco se ha producido un pronunciamiento formal por parte del Departamento de Defensa o de la Casa Blanca al cierre de esta edición.
Las autoridades venezolanas han indicado que continúan recopilando información sobre lo ocurrido y han señalado que, por ahora, no se ha confirmado la existencia de víctimas mortales o heridos, aunque los equipos técnicos siguen evaluando posibles afectaciones en infraestructuras.
Escalada de tensión y reacción internacional
Este episodio se enmarca en un contexto de creciente tensión entre Caracas y Washington, caracterizado por sanciones económicas, acusaciones cruzadas y una escalada diplomática en los últimos meses. Los bombardeos han incrementado la preocupación por una posible desestabilización regional.
Varios países y organismos internacionales han expresado su inquietud ante los acontecimientos y han reclamado prudencia y esclarecimiento de los hechos para evitar una escalada mayor del conflicto. Algunas voces han solicitado la convocatoria de foros multilaterales para analizar la situación y promover vías diplomáticas.
Mientras tanto, Caracas permanece bajo un dispositivo de seguridad reforzado, con controles adicionales y vigilancia permanente, a la espera de nuevos acontecimientos y de una posible reacción internacional que contribuya a clarificar la autoría y las consecuencias de lo sucedido.