¿Y ahora... qué es lo que llega a Aragón?: Calendario para formar las Cortes y la investidura del presidente

Primer test para Azcón y Vox: el 3 de marzo se constituyen las Cortes y arranca la negociación
El presidente de Aragón en funciones, Jorge Azcón, en las Cortes./ Las Cortes
El presidente de Aragón en funciones, Jorge Azcón, en las Cortes./ Las Cortes

Tras votar el 8 de febrero, Aragón entra ahora en la segunda parte —menos visible pero decisiva— del proceso: la aritmética parlamentaria, la constitución de las Cortes y la investidura del futuro presidente del Gobierno autonómico. No basta con ganar las elecciones. Para gobernar hace falta una mayoría en el Parlamento, y eso abre un calendario reglado y una negociación política que ya ha empezado a marcar el ritmo de la legislatura.

La primera fecha clave ya está fijada en el Boletín Oficial de Aragón. Las Cortes se constituirán el próximo 3 de marzo, a las 11.00 horas. Ese día comienza formalmente la XI Legislatura y los 67 diputados electos —35 por Zaragoza, 18 por Huesca y 14 por Teruel— deberán tomar posesión de su escaño, acreditar su condición de parlamentarios y, sobre todo, realizar el primer gran movimiento político: elegir la Presidencia de la Cámara y a los miembros de la Mesa.

El 3 de marzo: la primera prueba de fuego

La constitución del Parlamento no es un trámite neutro. En esa sesión se elige quién dirigirá el hemiciclo y cómo se reparte el control institucional de la Cámara. Por eso se considera la primera prueba real de las negociaciones: sirve para medir alianzas, comprobar si hay entendimientos previos y dibujar quién está dispuesto a facilitar la gobernabilidad y quién a tensar la legislatura desde el primer minuto.

Una vez elegida la Presidencia de las Cortes, se activa el siguiente paso: el presidente de la Cámara consultará a los grupos parlamentarios y, tras esas rondas, propondrá un candidato a la investidura.

Azcón, con más opciones… pero sin la llave

Con los resultados sobre la mesa, el candidato con más papeletas para ser propuesto es el ganador de las elecciones, el popular Jorge Azcón. Pero la investidura no está garantizada: el PP no dispone de mayoría absoluta y necesita pactar o lograr una abstención suficiente para sacar adelante la votación. Y ahí entra en escena Vox, convertido en actor determinante.

En la noche electoral, el líder nacional de Vox, Santiago Abascal, ya marcó perfil al recordar al PP que debe cambiar las políticas que llevaron a los suyos a abandonar los gobiernos autonómicos en julio de 2024. En otras palabras: Vox no da por hecho un acuerdo automático. Su estrategia pasa por elevar el precio político del pacto, exigir compromisos programáticos y, previsiblemente, discutir también el reparto de poder.

El precedente inmediato es Extremadura, donde la formación de gobierno sigue bloqueada pese a que la candidata más votada ganó las elecciones. Ese ejemplo flota sobre Aragón como aviso: ganar no basta, y una negociación mal gestionada puede prolongar la incertidumbre.

Dos meses para investir presidente… o repetir elecciones

El 3 de marzo no solo inaugura la legislatura: activa la cuenta atrás. A partir de ese día, el Parlamento tiene dos meses para investir presidente. Si el reloj llega al 3 de mayo sin un candidato elegido, la norma es automática: se disuelven las Cortes y se convocan nuevas elecciones autonómicas.

El procedimiento parlamentario también está tasado. El candidato propuesto se somete a un primer debate y votación en la fecha que determine la Presidencia de la Cámara. En esa primera votación, para ser investido, se exige mayoría absoluta. Si no la logra, 24 horas después se celebra una segunda votación en la que basta la mayoría simple, es decir, más votos a favor que en contra.

Si tampoco sale adelante, el presidente de las Cortes puede plantear nuevas propuestas de candidato, respetando un margen de tiempo entre intentos. Y, en paralelo, el calendario sigue corriendo hacia el 3 de mayo.

El nuevo ciclo político: pactos, exigencias y una legislatura en el aire

Aragón entra así en su fase decisiva: la de los pactos. El bloque de la derecha es el único que suma, pero eso no implica una investidura automática ni una legislatura tranquila. Vox quiere condicionar, el PP necesita estabilidad y la izquierda afronta el reto de reorganizarse tras una noche dura en las urnas.

En las próximas semanas, todo se jugará en dos tableros a la vez: el institucional —Mesa, Presidencia, calendario de investidura— y el político, donde se negocian compromisos, reparto de poder y el relato de quién “cede” y quién “manda”. El 3 de marzo será el primer termómetro. El 3 de mayo, la fecha límite. Y entre ambas, una negociación que decidirá si Aragón inicia legislatura… o vuelve a las urnas.

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