La carretera más esperada de Aragón tras 25 años: luz verde a su renovación
El Gobierno de Aragón ha iniciado las obras de renovación y mejora de la A-1504 en el tramo de 10,2 kilómetros que une el barrio de Torres (Calatayud) con el municipio de Mara, atravesando Villalba de Perejil y Belmonte de Gracián. La actuación, reivindicada desde hace 25 años por alcaldes y vecinos, cuenta con una inversión de 5,5 millones de euros y un plazo de ejecución de 14 meses.
El proyecto aborda una de las principales demandas de la zona: el ensancho de la calzada, que pasa de cinco a siete metros, para mejorar la seguridad vial en un corredor con tráfico frecuente de vehículos pesados y presencia de viandantes. Hasta ahora, la estrechez obligaba a una convivencia complicada y generaba riesgos en cruces y adelantamientos.
El consejero de Fomento, Octavio López, supervisó el arranque de los trabajos y subrayó el impacto económico de la obra: “El resultado de este renovado tramo va a ser que los camiones de las empresas que aquí trabajan puedan continuar con su actividad, compatibilizándola con la mayor seguridad de los vecinos de la zona”.
Según explicó, la intervención contempla refuerzo del firme, mejora del drenaje, señalización horizontal y vertical y adecuación de márgenes y accesos, con el objetivo de dotar al eje de capacidad y confort acorde a su uso actual.
López se refirió también al tramo de cuatro kilómetros de la A-1504 que conecta la antigua N-II en Calatayud con Torres, cuyas obras se iniciaron y fueron rescindidas en la pasada legislatura. El departamento está ultimando la redacción del nuevo proyecto para licitar su renovación “cuanto antes”, con la intención de encadenar actuaciones y evitar cuellos de botella en la entrada y salida del corredor.
Respecto a otros segmentos pendientes, como el que une Mara y Miedes, el titular de Fomento avanzó que se incluirán en el próximo Plan General de Carreteras de Aragón de cara a su futura renovación.
Con el inicio de estas obras, el Ejecutivo autonómico da respuesta a una reclamación histórica de la comarca bilbilitana y aspira a mejorar la conectividad entre núcleos, reducir tiempos de viaje y disminuir la siniestralidad en un trazado clave para la actividad agrícola e industrial del entorno.


