El hospital de Zaragoza que acaba de recibir la mayor inversión cardiovascular de su historia

El Consejo de Gobierno aprueba stents, tecnología de hemodinámica y medicamentos biosimilares para el sistema sanitario aragonés
Imagen de una operación con RIO realizada en el Hospital Universitario Miguel Servet de Zaragoza ./ Gobierno de Aragón
Imagen de una operación con RIO realizada en el Hospital Universitario Miguel Servet de Zaragoza ./ Gobierno de Aragón

El Gobierno de Aragón ha aprobado este jueves una inversión de 17.045.553,96 euros para reforzar la capacidad diagnóstica y terapéutica del Hospital Universitario Miguel Servet de Zaragoza. El Consejo de Gobierno ha dado luz verde a tres contratos que garantizan el suministro de stents, material de hemodinámica y medicamentos biosimilares durante los próximos años.

La medida la ha anunciado la vicepresidenta y portavoz del Ejecutivo aragonés, Mar Vaquero, que según ha explicado, las actuaciones aprobadas se articulan en tres grandes líneas que afectan directamente a pacientes con enfermedades cardiovasculares y patologías complejas tratadas en el principal hospital de la comunidad.

Stents para el corazón: casi 1,8 millones para dos años

La primera de las tres partidas aprobadas asciende a 1.724.492,09 euros y cubre la prórroga del contrato de suministro de prótesis intracoronarias, los conocidos como stents, para la Sección de Hemodinámica del Hospital Universitario Miguel Servet. El gasto es plurianual y se extiende entre 2026 y 2027.

Los stents son pequeños dispositivos que se introducen en las arterias coronarias para corregir de forma permanente su estrechamiento, una técnica habitual en el tratamiento del infarto y otras enfermedades cardíacas. La sección de Hemodinámica del Miguel Servet emplea distintos tipos según el perfil del paciente y la naturaleza de la lesión.

Entre ellos se encuentran los stents farmacoactivos, que reducen el riesgo de que la arteria vuelva a cerrarse y son los más utilizados en la práctica clínica habitual. También se aprueban los no farmacoactivos, de uso más puntual, y los bioabsorbibles, que liberan medicación y luego se reabsorben por el organismo. Por último, los stents recubiertos están indicados en casos de perforaciones coronarias o aneurismas. Esta variedad garantiza que los facultativos puedan elegir el dispositivo más adecuado en cada intervención.

Material diagnóstico para cuatro años: más de 3,5 millones

El segundo contrato, con un importe de 3.583.168,94 euros y vigencia hasta 2029, cubre el suministro de material destinado a estudios diagnósticos cardiovasculares y al apoyo al intervencionismo en la misma Sección de Hemodinámica.

El equipamiento incluido en esta partida es amplio y técnicamente muy exigente. Se contemplan sistemas automatizados de inyección de contraste para obtener imágenes de alta calidad durante las exploraciones, así como equipos de medición de presiones intracardiacas y cálculo del gasto cardíaco. Estos datos son fundamentales para evaluar cómo funciona el corazón en tiempo real durante una intervención.

También se incluye material para biopsias del músculo cardíaco, una herramienta clave en el seguimiento de pacientes que han recibido un trasplante de corazón, y sistemas de estimulación cardíaca temporal para dar soporte vital durante los procedimientos más delicados. A ello se añade tecnología avanzada para el estudio de las arterias coronarias que permite guiar con precisión los tratamientos de revascularización, y sistemas de aspiración de trombos para actuar con rapidez en casos de síndrome coronario agudo, como el infarto.

Se trata, en conjunto, del equipamiento que sostiene el día a día de uno de los servicios más exigentes y críticos del sistema sanitario aragonés.

Medicamentos biosimilares: la partida más grande, casi 12 millones

El grueso de la inversión, 11.737.892,93 euros, se destina a garantizar el suministro de medicamentos biosimilares para el Hospital Universitario Miguel Servet durante el periodo 2026-2028. Es la partida más elevada de las tres aprobadas este jueves y la que tiene mayor impacto directo sobre el conjunto de pacientes.

Los biosimilares son medicamentos que replican la eficacia y la seguridad de los biológicos originales pero a un coste sensiblemente inferior. Esta diferencia de precio permite que el sistema sanitario público pueda tratar a más pacientes con terapias avanzadas sin comprometer su sostenibilidad económica. Son tratamientos de uso habitual en patologías inflamatorias como la artritis reumatoide o la psoriasis, en enfermedades autoinmunes, en determinados tipos de cáncer y en patologías de origen genético.

La apuesta por los biosimilares no es nueva en Aragón, pero la magnitud de esta inversión refleja el peso que este tipo de medicamentos ha adquirido dentro del arsenal terapéutico del sistema público. Salud Aragón ha intensificado en los últimos años su política de incorporación de biosimilares como herramienta para combinar calidad asistencial y eficiencia del gasto farmacéutico.

Las tres partidas aprobadas este jueves confluyen en el Hospital Universitario Miguel Servet, el centro de referencia de la sanidad aragonesa y uno de los hospitales públicos más grandes del norte de España. Atiende cada año a decenas de miles de pacientes de toda la comunidad autónoma, especialmente en especialidades de alta complejidad como cardiología, cirugía cardíaca y trasplantes.

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