No solo hay riesgo para los ojos: Sanidad alerta de ITS, garrapatas y violencia sexual en los eclipses de España
España vivirá un llamativo fenómeno astronómico con la llegada de tres eclipses que podrán observarse desde distintos puntos del país. El primero se vivirá el próximo 12 de agosto, mientras que los otros dos podrán verse en los siguientes años.
Por ello, Sanidad ha alertado de las consecuencias que pueden tener estos fenómenos astronómicos en la salud. La más común son las lesiones oculares especialmente en la retina, que pueden producirse al observar directamente el sol sin la protección adecuada durante un eclipse solar.
Sin embargo, hay otros posibles riesgos que van desde infecciones hasta episodios de violencia sexual. El Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias (CCAES) informa de que estos problemas tienen una probabilidad reducida, pero es recomendable citarlos para evitar que se vuelvan a producir.
Por lo tanto, dividen los riesgos en dos tipos. El primero es referentes a los ojos al visualizar el fenómeno sin protección. Esto puede suponer un escotoma central, disminución de la agudeza visual, fotofobia, metamorfopsias o discromatopsia. Por otro lado, están los problemas por las aglomeraciones.
Otros riesgos en los eclipses solares
La afluencia masiva de gente puede provocar diferentes incidentes. Entre ellos se incluyen la propagación de enfermedades y virus (COVID-19), la exposición prolongada al sol y al aumento de las temperaturas, que pueden causar golpes de calor, así como la aparición de enfermedades transmitidas por vectores como las garrapatas en lugares más rurales.
También se contemplan riesgos vinculados a infecciones de transmisión sexual (ITS), ya que en una alta densidad de población puede favorecer conductas de riesgo en las relaciones sexuales.
Además, en aglomeraciones el consumo de alcohol, tabaco y otras sustancias psicoactivas puede desencadenar peleas, violencia y lesiones. Asimismo, también advierten de posibles incidencias relacionadas con la seguridad alimentaria y otros peligros asociados a grandes concentraciones de público, como caídas, golpes o accidentes de tráfico.
En situaciones de elevada masificación también pueden producirse incrementos puntuales de la contaminación del aire por el tráfico, superación del aforo previsto, así como episodios de estampidas o aplastamientos.

