Confirmada la llegada de 100 ingenieros chinos a Figueruelas: falta papeleo y tendrán el 'OK'

La Oficina de Extranjería está autorizando los permisos pertinentes para su acceso a España como personal laboral de manera puntual, especialmente para personal técnico.
Varios trabajadores chinos en una construcción / HOY ARAGÓN

El primer grupo de trabajadores chinos destinado a levantar la planta de baterías de CATL y Stellantis en Figueruelas está a punto de desembarcar en la comunidad aragonesa.

Según fuentes conocedoras de los trámites, se prevé la llegada de entre 80 y 100 profesionales cualificados, la gran mayoría ingenieros —de un total cercano a 1.850 empleados que permanecerán en Aragón durante la fase de construcción— en torno al 10 de octubre, una fecha “muy justa” que aún depende de la aceleración administrativa en origen y en España.

El proyecto, impulsado por Stellantis en ‘joint venture’ con la china CATL, contempla una inversión superior a 4.000 millones de euros y ha sido beneficiario de más de 270 millones del PERTE del Vehículo Eléctrico y Conectado. Los promotores estiman la creación de 3.000 empleos estables cuando la fábrica esté operativa, además de miles de puestos temporales en obra y montaje.

Permisos exprés para perfiles altamente cualificados

La Oficina de Extranjería está autorizando los permisos pertinentes para su acceso a España como personal laboral de manera puntual, especialmente para personal técnico, al amparo de la Ley 14/2013 de apoyo a los emprendedores y su internacionalización. Esta figura —trabajadores altamente cualificados— permite agilizar visados por interés económico: validez de un año, tramitación ante la Unidad de Grandes Empresas y Colectivos Estratégicos (UGE-CE) por vía telemática y plazo máximo de 20 días para resolver por parte de la Dirección General de Migraciones.

La cifra final de desplazados sigue bajo estricto hermetismo, aunque se apunta que superarían los 80 trabajadores.

Alojamiento: módulos temporales y suelo disponible

El alojamiento de los primeros técnicos es hoy el principal cuello de botella. Con escasa oferta residencial en el entorno, Gobierno de Aragón y los ayuntamientos de Figueruelas, Pedrola y otros municipios cercanos barajan módulos temporales en suelos aptos, incluso de uso industrial, como solución transitoria mientras avanza la obra.

La administración autonómica ha identificado parcelas para alojamientos provisionales a la espera de una respuesta formal de Stellantis y CATL. Sin ese visto bueno, no se activarán los procedimientos urbanísticos ni de fabricación/instalación de los módulos. En paralelo, se exploran cupos en hoteles y alquileres corporativos para cubrir el pico inicial de llegadas.

Impacto logístico y calendario de obra

El despliegue de hasta 1.850 trabajadores extranjeros entre 2025 y 2026 —casi un 50% más que la población de Figueruelas— obliga a dimensionar servicios: transporte, sanidad, seguridad, manutención y convivencia vecinal. El objetivo es escalonar las entradas y sincronizarlas con el avance de movimientos de tierras, cimentaciones y montaje industrial para minimizar presión sobre la vivienda y el tráfico.

La gigafactoría aragonesa es clave en la reconversión eléctrica de la automoción española: integrará cadena de suministro, atraerá proveedores y reforzará la posición de la planta de vehículos de Figueruelas, con más de cuatro décadas de actividad

A corto plazo, la prioridad pasa por amarrar permisos, garantizar alojamiento y calibrar turnos de llegada para que el contingente inicial de 80–100 técnicos pueda aterrizar en torno al 10 de octubre.

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