Jorge Rey avisa antes que la AEMET sobre el final del invierno en Aragón: "El cambio que..."
Las temperaturas máximas caerán de forma notable en el interior del tercio oriental y el cierzo soplará moderado en la comunidad.
El tiempo en Aragón cambia de tercio este fin de semana. Tras semanas marcadas por el paso de borrascas y precipitaciones, la entrada de un frente debilitado traerá un giro de tendencia que se notará sobre todo en las temperaturas: las máximas caerán de forma notable en amplias zonas del interior del tercio oriental peninsular, un descenso que afecta de lleno a buena parte del territorio aragonés. El cierzo, fiel a su costumbre, no faltará a la cita.
Así lo recoge la previsión difundida por el meteorólogo Jorge Rey, que se ha adelantado a los avisos oficiales de la AEMET para advertir del cambio que se aproxima.
Rey, conocido por sus predicciones detalladas y por seguir de cerca la evolución de los modelos meteorológicos, señala que el paso de este frente —ya en proceso de debilitamiento y frontólisis— marcará el comportamiento del tiempo durante los próximos días en gran parte de la Península, con consecuencias especialmente visibles en el este de España y, por tanto, en Aragón.
Qué tiempo hará exactamente en Aragón este fin de semana
La previsión apunta a un cielo con intervalos nubosos, con predominio de nubosidad media y alta. Durante las horas de la mañana, es probable que la nubosidad baja sea más presente, acompañada de brumas y posibles bancos de niebla en los valles del interior, algo habitual en las transiciones meteorológicas de esta época del año.
En cuanto a las precipitaciones, se esperan lluvias débiles en la mitad oriental peninsular. En el norte del Pirineo, estas lluvias podrían ser más persistentes, mientras que en el resto de Aragón quedarían como episodios ocasionales. No se descarta que algún chubasco puntual pueda ir acompañado de tormenta, aunque no es el escenario más probable para el conjunto de la comunidad.
El dato más llamativo de la previsión es el descenso térmico. Las temperaturas máximas bajarán de forma generalizada, y ese descenso será especialmente notable —la propia previsión lo califica así— en amplias zonas del interior del tercio oriental. Aragón, situada en ese corredor geográfico, acusará con claridad esa caída.
Las mínimas, por su parte, también retrocederán en la mitad noroccidental, y en las montañas del norte se esperan heladas débiles. El Pirineo aragonés, por tanto, puede despedir el fin de semana con temperaturas bajo cero en cotas elevadas.
El cierzo, protagonista del viento en Aragón
El viento es otro de los elementos a tener en cuenta. La previsión recoge que el cierzo soplará con intensidad moderada durante estos días, junto a la tramontana en el nordeste peninsular. Para los aragoneses, esto no es ninguna novedad: el cierzo es el viento dominante del valle del Ebro y uno de los elementos más definitorios del clima de Zaragoza y sus alrededores.
Un cierzo moderado en esta época del año, combinado con el descenso de temperaturas máximas, puede hacer que la sensación térmica sea bastante más baja que la que marquen los termómetros.
En la capital aragonesa, ese efecto es especialmente perceptible en el paseo de la Independencia, la ribera del Ebro o cualquier espacio abierto sin protección natural frente al viento del noroeste. Abrigarse bien este fin de semana, aunque el sol pueda asomar en algunos momentos, será más necesario de lo que quizás parezca a primera vista.
Un cambio de tendencia tras semanas de borrascas
Este giro meteorológico llega después de un período prolongado de inestabilidad. El tren de borrascas que ha cruzado la Península durante las últimas semanas ha dejado precipitaciones por encima de lo habitual en varias zonas de Aragón, especialmente en el Pirineo y en el área del Moncayo. El frente que llega ahora, aunque trae lluvia, lo hace ya muy debilitado, lo que sugiere que podría abrir paso a una estabilización posterior.
La primavera meteorológica, que arranca el 1 de marzo, se acerca. Y aunque el fin de semana no llegará precisamente con sol y temperaturas suaves, todo apunta a que el patrón dominante podría ir cambiando a medida que avance la primera semana de marzo. Eso sí, en Aragón el tiempo nunca da nada por seguro: el cierzo, las nieblas del Ebro y las nevadas tardías en el Pirineo son compañeros de viaje habituales hasta bien entrado el calendario primaveral.
Por ahora, el consejo práctico para este fin de semana es claro: ropa de abrigo, precaución si se circula por carreteras de montaña en el Pirineo —donde podría haber hielo en cotas altas— y atención a las actualizaciones de la AEMET si se tienen planes en el exterior.


