Las reglas de la quedada therian de Zaragoza: "morder sí, pero no fuerte" y "no ladrar en exceso"
Cuando se convoca una quedada en un parque público, las normas habituales son más o menos conocidas: no ensuciar, no molestar, respetar a los demás. La cuenta de TikTok @therian_zgz, organizadora de la segunda quedada therian de Zaragoza en el Parque de Delicias, fue algo más específica.
Entre sus instrucciones figuraban indicaciones como "no morder fuerte" o "no ladrar en exceso". También se pedía usar los juegos infantiles "siempre que no haya niños". El Ayuntamiento de Zaragoza no había emitido ningún comunicado al respecto.
La convocatoria estaba fijada para este viernes a las 18.30 horas junto al parque infantil de Delicias. Acudieron alrededor de un centenar de personas. Therians caracterizados, con máscaras y colas: dos.
El reglamento completo, punto por punto
La lista de normas publicada por @therian_zgz merece ser leída con calma. Los asistentes debían actuar como su «animal espiritual», lo que en la práctica podía implicar desplazarse a cuatro patas, emitir sonidos o interactuar con otros participantes según los instintos de cada especie.
Para evitar malentendidos, los organizadores aclaraban que el reconocimiento entre therians debía producirse mediante sonidos o palmadas "como las focas". No se especificaba qué protocolo seguir en caso de que dos especies incompatibles coincidieran en el tobogán.
La norma sobre morder establecía que podía hacerse, pero "no fuerte". La del ladrido admitía cierta expresividad, pero pedía moderación. El conjunto formaba un documento de convivencia que, leído en voz alta, resulta difícil de distinguir de una parodia, aunque sus autores lo redactaron con toda la seriedad del mundo.
El tono general de la convocatoria insistía en que se trataba de una reunión "lúdica y pacífica". Nadie iba a hacer daño a nadie. Solo querían un espacio para ser lo que son, o lo que sienten que son, sin que nadie les juzgara. Es una petición razonable. Las instrucciones para implementarla, en cambio, abrieron un debate que ningún parque infantil de Zaragoza había protagonizado antes.
Qué es un therian y por qué importa entenderlo
El movimiento therian no es nuevo, aunque su irrupción masiva en redes sociales lo ha convertido en tema de conversación en las últimas semanas. Un therian es una persona que se identifica, de forma espiritual o psicológica, con un animal no humano. No es un disfraz ni una afición al cosplay. Quienes se definen así describen esa identidad como algo interno, una forma de entenderse a uno mismo que no tiene por qué expresarse públicamente en absoluto.
De hecho, esa es parte de la explicación de por qué las quedadas therians en España están resultando tan poco concurridas entre los propios therians.
Mostrarse caracterizado —con máscara, cola o comportamiento animal— ante una multitud de desconocidos armados con móviles no es exactamente el entorno ideal para quien simplemente quiere compartir su identidad con otros. Muchos, según recogen publicaciones en redes, directamente temen ser agredidos o ridiculizados. Así que no van. O van de incógnito, mezclados entre los curiosos, sin que nadie lo sepa.
Cien personas esperando y dos therians en Delicias
El resultado en el Parque de Delicias fue el previsible para quien haya seguido el fenómeno en otras ciudades. Un centenar de zaragozanos se acercó atraído por la convocatoria, el morbo o ambas cosas. Llegada la hora, apenas dos personas aparecieron caracterizadas. El resto se miró entre sí, grabó el vacío y, en muchos casos, acabó marchándose con la misma confusión con la que había llegado.
No era la primera vez en Zaragoza. Días antes, un intento similar en el entorno de la Seo había terminado de la misma manera. Y no es exclusivo de la capital aragonesa: Bilbao, Barcelona, Pamplona y A Coruña han vivido episodios idénticos en los últimos días. Las convocatorias llenan los parques de curiosos. Los therians, en su mayoría, no aparecen.
Eso sí, las normas quedaron redactadas. Por si acaso la próxima vez funciona mejor. «No morder fuerte» sigue vigente.

