Los médicos toman las calles de Zaragoza en una manifestación tras cinco días de huelga

La movilización arrancará a las 18.00 horas desde la sede del Gobierno de Aragón
Manifestación de médicos y facultativos el pasado 20 de febrero en Zaragoza.
Manifestación de médicos y facultativos el pasado 20 de febrero en Zaragoza.

Los médicos y facultativos de Aragón ponen este viernes el broche final a los cinco días de huelga convocados durante el mes de marzo con una manifestación en Zaragoza que aspira a visibilizar el conflicto y señalar a las administraciones implicadas. La protesta, impulsada por los sindicatos CESM Aragón y FASAMET, recorrerá el centro de la ciudad desde el Edificio Pignatelli hasta la plaza del Pilar, en un gesto simbólico dirigido tanto al Gobierno autonómico como al Ejecutivo central.

La movilización arrancará a las 18.00 horas desde la sede del Gobierno de Aragón y discurrirá por paseo María Agustín, plaza Aragón, paseo Independencia, plaza España, calle Coso y calle Alfonso I, hasta llegar a la Delegación del Gobierno. El itinerario, que conecta ambas instituciones, busca subrayar el carácter dual de unas reivindicaciones que, según los convocantes, afectan tanto al ámbito autonómico como al nacional.

Desde las organizaciones sindicales han insistido en que la jornada de este viernes no es un acto aislado, sino la continuidad de una serie de movilizaciones que se han venido desarrollando en los últimos meses. De hecho, recuerdan que hace justo un mes una manifestación similar reunió a más de 5.000 personas en la capital aragonesa, un dato que consideran reflejo del respaldo social a sus demandas.

El seguimiento de la huelga, según los sindicatos, ha sido elevado durante toda la semana, superando el 80% en hospitales y el 50% en Atención Primaria. Unos porcentajes que, a su juicio, evidencian el malestar generalizado en el colectivo médico. En este contexto, han vuelto a hacer un llamamiento a la ciudadanía para que participe en la manifestación, subrayando que el conflicto trasciende las condiciones laborales y afecta directamente a la calidad asistencial.

Entre las principales reclamaciones figura la exigencia de que el Gobierno de Aragón y el Ministerio de Sanidad se sienten a negociar con el comité de huelga, algo que, denuncian, no ha ocurrido desde el inicio de las movilizaciones. "Buscamos algo tan básico como abrir una vía de diálogo", sostienen, al tiempo que critican la falta de respuesta institucional pese a las reiteradas convocatorias de paro.

Las protestas tienen también un componente nacional. La petición de un Estatuto Marco propio para la profesión médica ya motivó jornadas de huelga el 13 de junio y el 3 de octubre, a las que siguieron nuevas convocatorias en diciembre y febrero, en este caso acompañadas de reivindicaciones específicas en Aragón. Sin embargo, los sindicatos aseguran que ninguna de estas acciones ha derivado en avances concretos.

Además, denuncian lo que consideran un "incumplimiento de la ley" y un "desprecio" por parte de las administraciones, al que suman declaraciones públicas que, en su opinión, no se ajustan a la realidad. Entre ellas, mencionan el anuncio del Gobierno de Aragón sobre una futura convocatoria tras la constitución de las Cortes, o las palabras del consejero de Sanidad, José Luis Bancalero, relativas a un incremento en la retribución de las guardias, que, afirman, carece de acuerdo y calendario.

En paralelo, critican también al Ministerio de Sanidad por anunciar un supuesto acuerdo con el Foro de la Profesión Médica para desconvocar la huelga, un órgano que, recuerdan, no está legalmente legitimado en este proceso.

Los facultativos insisten en que el conflicto no se limita a una cuestión salarial. Aseguran que las condiciones actuales ponen en riesgo la sostenibilidad del sistema sanitario y la seguridad del paciente, especialmente en situaciones en las que un médico puede encadenar jornadas de hasta 24 horas sin descanso.

De no producirse avances, el calendario de movilizaciones continuará. Los sindicatos ya han anunciado una nueva semana de huelga del 27 al 30 de abril y no descartan endurecer las medidas de presión, incluyendo la posibilidad de convocar una huelga indefinida. Mientras tanto, la manifestación de este viernes se plantea como un nuevo intento de forzar un diálogo que, por el momento, sigue sin materializarse.

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