Samca defiende su proyecto renovable para hacer viable sus centros de datos
La empresa aragonesa Samca ha salido al paso de las críticas de los alcaldes de Pedrola, Plasencia de Jalón y Rueda de Jalón, que han presentado alegaciones contra la tramitación de su macroproyecto energético como Plan de Interés General de Aragón (PIGA).
Este proyecto energético está dentro del plan inversor que tiene el grupo Samca para impulsar con recursos propios el que será el primer campus de centros de datos de capital aragonés, con un coste superior a los 1.000 millones de euros. Lo hará apoyada en su sólida solvencia financiera y en una amplia y diversificada cartera de activos, entre los que destaca su potente negocio de energías renovables.
El proyecto se ubicará en el municipio zaragozano de Luceni, donde la compañía ya cuenta con una importante reserva de suelos. No obstante, el alcance territorial de la iniciativa se extiende también a las localidades vecinas de Pedrola, Rueda de Jalón y Plasencia de Jalón, todas ellas situadas en el entorno logístico de la Ribera Alta del Ebro y Valdejalón.
El origen de este ambicioso movimiento empresarial se remonta a hace meses, cuando Samca comenzó a explorar nuevas aplicaciones para aprovechar al máximo la energía generada por sus parques eólicos. Su conclusión fue clara: los centros de datos, altamente electrointensivos, representaban una oportunidad estratégica para dar un uso productivo y sostenible a su capacidad energética instalada.
La respuesta de Samca a la queja de Pedrola, Plasencia y Rueda
Los tres municipios —afectados por la repotenciación de cinco parques eólicos para la instalación del campus de centros de datos— sostienen que el uso de la figura urbanística especial del PIGA permitiría a la compañía evitar el pago de más de 11 millones de euros en concepto del Impuesto sobre Construcciones, Instalaciones y Obras (ICIO).
Sin embargo, desde Samca insisten en que el objetivo no es fiscal, sino estratégico: agilizar los trámites administrativos para asegurar un suministro eléctrico estable, fiable y duradero a los centros de datos del proyecto GREEN IT ARAGÓN, que se desarrollan en Luceni y suponen una inversión tecnológica clave para la transformación digital de la comunidad.
Además, Samca contempla la repotenciación y hibridación de sus instalaciones eólicas más veteranas. Esto implica sustituir aerogeneradores antiguos por modelos más modernos, eficientes y respetuosos con el medio ambiente, equipados con tecnología de última generación para la protección de la avifauna.
Con más de 30 años de experiencia en el sector eólico, Samca opera a través de filiales como Molinos del Ebro o Renovables Samca. Actualmente es titular de 52 instalaciones de generación renovable en funcionamiento, que suman una potencia instalada de 955 megavatios (MW) y una producción anual superior a 1.800 gigavatios hora (GWh). Esta cifra representa el 9,2% de toda la energía renovable generada en Aragón en 2024, consolidando a la firma como uno de los referentes energéticos del territorio.
“El proyecto se contempla en su conjunto, no se está evitando el pago de impuestos”, señalan fuentes de la empresa. “La declaración de interés general busca acelerar la tramitación y puesta en marcha del sistema energético vinculado, porque estos centros de datos requieren una conexión directa y garantizada a energía renovable, y esa necesidad no puede demorarse años en trámites.”
Apoyo institucional previo y contribución fiscal futura
Samca recuerda además que los ayuntamientos que ahora han presentado alegaciones ya manifestaron su respaldo inicial durante el trámite de audiencia previo a la declaración de interés general (DIGA), que fue aprobada recientemente por el Gobierno de Aragón.
Desde el punto de vista fiscal, Samca subraya que la repotenciación de los parques no supone una pérdida para los municipios, sino todo lo contrario. “Si estos parques alargan su vida útil, seguirán generando ingresos fiscales y actividad económica local durante muchos años más. Si no se actualizan, terminarán su ciclo de vida y su aportación desaparecerá”, argumentan.
El plan contempla la modernización de cinco parques eólicos ya operativos, su hibridación con plantas solares fotovoltaicas y la instalación de sistemas de almacenamiento con baterías. Todo ello con una inversión global de 557,9 millones de euros. Según los ayuntamientos, si se aplicara el ICIO al tipo actual del 2%, la recaudación ascendería a más de 11 millones, cifra que perderían si el proyecto se tramitara como PIGA.
Compromiso con el territorio y medidas sociales
La empresa también ha incluido en su propuesta un programa de compensaciones a los municipios implicados, con medidas como formación laboral especializada, prioridad en la contratación de vecinos, apoyo a proyectos sociales, culturales y de atención a mayores. Aunque no se ha concretado su valoración económica, Samca considera que es una forma “equilibrada y sostenible” de revertir parte del beneficio del proyecto al entorno que lo acoge.
Además, defiende que los beneficios indirectos superan ampliamente cualquier perjuicio tributario puntual. “Estamos hablando de una infraestructura energética clave para que Aragón albergue centros de datos de primer nivel, con impacto directo en empleo cualificado, innovación tecnológica y posicionamiento estratégico”, destacan desde la empresa.
Los alcaldes de Pedrola, Plasencia de Jalón y Rueda de Jalón mantienen, no obstante, su postura crítica. Argumentan que la utilización del PIGA para instalaciones energéticas ya existentes sienta un precedente preocupante que podría ser utilizado por otras empresas para evitar el pago de impuestos municipales. El Gobierno de Aragón será ahora quien decida si acepta las alegaciones o continúa la tramitación del proyecto como PIGA.


