Abre el tramo Sigüés-Tiermas de la autovía del Pirineo (A-21) tras años de retraso

Con un coste total de 68 millones y un retraso de cuatro años.

El próximo viernes 11 de abril, antes del inicio de la Semana Santa, se abrirá al tráfico el tramo de la Autovía del Pirineo que conecta las localidades aragonesas de Tiermas y Sagües. Este tramo, de 6,6 kilómetros, ha requerido más de seis años de trabajo para completarse, un promedio de un kilómetro terminado por cada año de obras.

El proyecto se inició en junio de 2018 y fue adjudicado a la empresa Vías y Construcciones por un presupuesto inicial de 51 millones de euros. Según el plan original, la obra debería haber concluido en junio de 2021. Sin embargo, múltiples dificultades técnicas y cambios en el proyecto llevaron a un incremento del coste total a 68 millones de euros y un retraso de casi cuatro años.

Modificaciones y complejidades del proyecto

La compleja orografía de la zona ha sido uno de los principales motivos del retraso. Durante la ejecución, fue necesario realizar modificaciones importantes al proyecto original, incluyendo la construcción de túneles y viaductos no previstos en un inicio. Este proceso incluyó hasta tres modificaciones consecutivas en los años 2022, 2023 y 2024, lo cual prolongó el plazo original de 36 meses a 79 meses.

El secretario de Estado de Transportes y Movilidad Sostenible, José Antonio Santano, señaló hace meses al consejero de Cohesión Territorial de Navarra, Óscar Chivite, que el Ministerio de Transportes estaba realizando un esfuerzo significativo para completar el itinerario conformado por las autovías A-21, A-22 y A-23. La intención es captar tráfico de largo recorrido proveniente del corredor del Ebro y mejorar la conectividad de la zona.

Beneficios de la nueva infraestructura

Con la apertura de este tramo, la autovía A-21 sumará 72,6 kilómetros consecutivos de vía rápida entre Pamplona y el límite provincial con Huesca. Esta ruta se posiciona como una alternativa eficiente para conectar la cornisa cantábrica con Cataluña, facilitando el acceso a las estaciones de esquí oscenses y al Pirineo.

La vía tradicional utilizada hasta ahora, la N-340, que bordea el embalse de Yesa, ha estado funcionando con un carril en cada sentido, lo que ha generado atascos y molestias frecuentes para los conductores. La inauguración del nuevo tramo reducirá considerablemente los tiempos de viaje y mejorará la seguridad vial.

A pesar de la puesta en funcionamiento de estos 6,6 kilómetros, aún quedan pendientes por ejecutar 11,6 kilómetros entre los términos de Fago y Puente la Reina de Jaca. La redacción del proyecto para este último tramo fue licitada nuevamente el pasado 28 de diciembre, pero la presentación de ofertas se aplazó el 12 de marzo sin que se haya fijado una nueva fecha hasta el momento.

El ministro de Transportes, Óscar Puente, tiene previsto asistir a la apertura oficial del tramo el próximo viernes, en un acto que simboliza un avance importante aunque todavía incompleto en la infraestructura de la Autovía del Pirineo.

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