Axel Pons, de triunfar en el motociclismo a caminar descalzo por Pakistán en su búsqueda de Alá
Axel Pons, el que fuera piloto en la categoría Moto2, ha sorprendido en los últimos días con un con un giro radical en su vida. Tras competir en las categorías 125cc y 250cc hasta finales de 2017, Pons decidió abandonar el motociclismo en 2018 para emprender un nuevo camino.
Su primer intento de cambio fue en el mundo de la moda, pero esa experiencia no le terminó de llenar sus expectativas. Decidido a alejarse del bullicio y el estrés, Pons se mudó temporalmente a Asia, donde comenzó a redefinir su vida.
VIRAL EN YOUTUBE
El regreso de Pons a la actualidad se produjo a través de varios vídeos en YouTube que captaron la atención de los medios españoles. En estos videos, el ex piloto compartió una curiosa revelación: hace seis años decidió dejar de usar zapatos y comenzó a recorrer el mundo descalzo, un gesto que considera un símbolo de humildad y conexión con lo divino. "Soy un poco de todos los sitios", expresó cuando le preguntaron por su origen, añadiendo que llevaba ya tres años viajando sin calzado.
En estos años, Pons ha cruzado 10 países, siendo su última parada Pakistán. Allí, fue entrevistado por el canal de YouTube Pakistan Tourism, donde mostró su peculiar forma de viajar, caminando descalzo por carreteras, con rastas y una mochila a cuestas.
Para Pons, este viaje es mucho más que una simple aventura turística. Es una búsqueda espiritual, una forma de conexión con Alá o Dios. “El deseo de completar la unión con Alá o Dios es nuestra manera de rezar y practicar: caminando”, expresó en uno de sus vídeos, subrayando que su recorrido tiene una fuerte dimensión espiritual.
CRISIS EXISTENCIAL
La crisis existencial que experimentó tras dejar el motociclismo lo llevó a sumergirse en diversas tradiciones espirituales. Durante este proceso, encontró en la conexión con Dios una guía que le permitió darle un nuevo sentido a su vida. A su vez, considera que caminar descalzo es un acto simbólico que representa su renuncia a las ataduras materiales y su entrega a lo esencial. “El contacto directo con la tierra me ayuda a sentirme más conectado con el entorno y con la energía vital del planeta”, agregó.
Su siguiente objetivo era llegar a la India, pero un inconveniente con la visa le impidió continuar. "El plan era cruzar, pero no nos dieron la visa. Regresaremos a Islamabad, recogeremos nuestros pasaportes y trataremos de cruzar la frontera hacia China. Normalmente ando descalzo, es precioso", explicó.
Así, Axel Pons continúa su viaje, que no solo es un recorrido geográfico, sino también un camino de autodescubrimiento y conexión espiritual.

