Así será el Gran Premio Zaragoza XCO: 5 km de longitud y de 186 metros de desnivel positivo
La Asociación Cultural y Deportiva Bomberos de Zaragoza organiza este 2 de marzo la Copa de España XCO Gran Premio Zaragoza, prueba que abrirá el certamen nacional y que busca repetir el éxito de la pasada temporada con una participación de primer nivel. El recorrido consta de 5 km de longitud y de 186 metros de desnivel positivo acumulado.
Diferentes superficies, tramos de obstáculos y un paraje realmente técnico acogen una competición que tuvo como ganadores en 2024 a Felipe Orts y a Estíbaliz Sagardoy. De la mano del diseñador y responsable técnico del circuito, Antonio Serrano, repasamos el recorrido de este Gran Premio Zaragoza XCO.
En la salida, los participantes partirán de una zona de asfalto plana. Una vez que arranquen, realizarán un giro hacia la izquierda de 90 grados para adentrarse en el túnel recto que cruza por debajo de la autovía.
Posteriormente, habrá un viraje hacia la derecha con un terreno ancho para que los corredores afronten las primeras zonas de adelantamiento. Tras pasar ese tramo propenso para superar rivales, si en la salida se han perdido posiciones, vendrá una primera bajada con bastante inclinación y una serie de curvas hacia ambos lados. Será la antesala de la parte más técnica del circuito. Los corredores afrontarán cuatro repechos cortos, pero muy técnicos y empinados, para posicionarse en la siguiente fase del recorrido, paralela a las vías del tren de alta velocidad.
En esa zona, se dirigirán a un llano favorable, zona muy rápida y fluida con una serie de curvas de diferentes trazadas. Sin duda, el punto más entretenido y divertido del circuito. Y persistirán los cambios y las variaciones con otra serie de subidas y bajadas, con la característica de superar los cortados más míticos del recorrido. Por supuesto, con su variante para los corredores y corredoras que no quieran asumir riesgos.
Se desciende otra vez de forma paralela a la autovía con una serie de curvas que obligarán a cuidar la técnica. Ahí, los corredores enlazarán con un repecho más duro y más largo del circuito. Es un terreno empinado y con un alto grado técnico, debido a que se queda la tierra muy suelta, es una zona que patina y muchos corredores suelen echar el pie para poder superarlo. Luego, una bajada serpenteante y unos sacacorchos con curvas algo más cerradas precederán a la última subida.
Una ascensión que empieza suave y que poco a poco se va empinando hasta convertirse en muy técnica al final. Y sale a flote el factor del cansancio acumulado. Las fuerzas empiezan a ser cada vez más justas, con la meta a la vuelta de la esquina. Los espectadores verán en primera persona los últimos trazados de los competidores sobre el circuito de Valdespartera, con una serie de zonas de rocas, de troncos y el último tramo con tres bajadas con algún salto. Una vez cruzado el túnel de vuelta, girarán a la derecha y verán la recta final para saborear la llegada al arco de meta.

