Ciclismo en Zaragoza: estas son algunas de las rutas de BTT y carretera más visitadas
Aragón cuenta con un paraje natural inigualable, perfectos para practicar multitud de deportes al aire libre en cualquier momento del año. Pero no solo en los montes pirenaicos encontramos parajes envidiables y rutas infinitas por las que practicar un deporte tan popular como el ciclismo de montaña o de carretera, sino que en la ciudad de Zaragoza y sus municipios colindantes hay múltiples opciones de disfrutar de una buena ruta sea cual sea tu nivel.
Con su variado paisaje que abarca desde las llanuras del Ebro hasta las colinas y montañas circundantes, ofrece una amplia gama de rutas para todos los niveles de habilidad. Una de las rutas más destacadas es la del Canal Imperial de Aragón, una opción fácil y llana, ideal para todos los niveles y para quienes buscan una excursión tranquila o incluso en familia. La distancia variará según lo que cada uno quiera, ya que por el mismo se puede llegar hasta Tudela.
Los montes de Cadrete son una parada fija para todo ciclista que le guste el monte y las buenas rutas sin alejarse mucho de la ciudad. Se puede decir que toda esa zona es un paraíso para el mundo del ciclismo y el trail ya que, desde Cuarte de Huerva hasta Cadrete se alarga toda una zona repleta de rutas por investigar que se llena de ambiente deportivo cada día, especialmente el fin de semana.
Por acotar una ruta, quizá la más conocida sea la subida al Mirador de las Planas que, después de un buen rato de esfuerzo, deja unas vistas increíbles. La subida en sí es de 4,35 kilómetros en los que se acumula 283 metros de desnivel con un 6,7% de porcentaje, aunque en los primeros dos kilómetros, que son los más exigentes, puede rozar hasta el 10%. Las vistas rodeados de molinos desde el mirador son espectaculares, pudiendo hacer el regreso en el mismo sentido o buscando algo más de dificultad. En el segundo caso se puede bajar por el Barranco de las Almunias y llegar al parque grande de Cuarte de Huerva.

CICLISMO DE CARRETERA
Las carreteras de la provincia también cuentan con grandes fieles que recorren los kilómetros a dos ruedas. Desde Zaragoza una de las rutas más típicas es ir por la carretera de Valencia hacia Longares, sumando un total de unos 70 kilómetros si sales desde el centro de la ciudad. El recorrido no es especialmente exigente porque no tiene grandes subidas, pero tampoco es llano, por lo que hacia Longares va un poco en subida y la vuelta es una bajada cómoda y rápida.
Si sales desde el centro podrás encontrar tráfico y semáforos hasta la rotonda de Valdespartera pero, especialmente a partir de María de Huerva, el tráfico disminuye considerablemente convirtiéndose en una ruta agradable y asequible para cualquier nivel.
En la misma dirección pero buscando algo de desnivel, encontramos la subida a la Virgen De Dorleta, patrona de los ciclistas, un ruta que atraviesa parte de la ruta de Goya. Esta ruta, aunque es por carretera, se puede hacer tanto con bicicleta de BTT como de asfalto y es de unos 70 kilómetros si sales desde el centro de la ciudad.
El recorrido pasa por la carretera N- 330 hasta llegar a Botorrita, donde cogeremos el desvío para entrar en el pueblo y así proseguir hasta Jaulín, donde seguiremos en dirección Fuendetodos para poder ascender a la Virgen, donde parar a tomar un respiro antes de volver a la ciudad. Esta ruta se estima en un tiempo medio de unas tres horas, siempre dependiendo del nivel de exigencia de cada ciclista.

En sentido contrario, las carreteras en sentido Huesca ofrecen multitud de opciones, entre las que podemos elegir como opción moderada una ruta circular desde Zaragoza a San Mateo de Gállego, que tendrá un total de unos 55 kilómetros con posibilidad de alargar parando en otros municipios colindantes como Leciñena.
Como en todo, hay muchas opciones de disfrutar del ciclismo en nuestra provincia, pero es importante tener en cuenta algunas consideraciones antes de subirse a pedalear.
Para disfrutar plenamente de estas rutas, es fundamental llevar equipamiento adecuado, como una bicicleta de montaña en buen estado, casco, guantes y ropa adecuada. También es importante llevar suficiente agua y alimentos energéticos, especialmente en rutas largas o en áreas remotas. Planificar el recorrido antes de salir, llevar un mapa o un GPS, y tener en cuenta el nivel de dificultad y la condición física propia son aspectos clave para una experiencia segura y placentera. Como última recomendación, mira las condiciones climáticas antes de salir, intentando evitar climatologías adversas que puedan poner en peligro tu seguridad.