El Banco de España abre sus puertas al tejido empresarial aragonés en una jornada inédita sobre el valor del dato
El Banco de España en Zaragoza acogió esta semana un encuentro profesional sin precedentes. Por primera vez en la historia de la institución, su sede en la capital aragonesa abrió sus puertas para organizar, junto a una entidad privada, una jornada técnica destinada a directivos, empresarios y profesionales. De la mano de ESIC University, Alia Consultores y Rasmia, el evento abordó un eje central que atraviesa hoy cualquier decisión económica: el dato como herramienta para entender la realidad financiera, anticipar riesgos y optimizar la financiación empresarial.
La sesión, concebida como una jornada de escucha activa, giró en torno a la tecnología, la calidad del dato y la correcta estructura de la deuda como claves para mejorar la viabilidad de las empresas. El protagonismo lo asumió Manuel Ortega, jefe de la Central de Balances del Banco de España, quien ofreció una explicación detallada de cómo se recopila, depura y transforma la información financiera que después sirve de referencia al conjunto del mercado.
Un millón de empresas analizadas: “El dato solo sirve cuando es fiable”
Ortega explicó que la Central de Balances recibe cada año los estados financieros de cerca de un millón de empresas procedentes de los registros mercantiles. Tras un proceso exhaustivo de validación contable, coherencia interna y depuración, la muestra se reduce a unas 900.000 empresas útiles para análisis. En el caso de Aragón, la cifra se concreta en 30.000 compañías registradas, de las cuales alrededor de 27.000 quedan aptas para estudios comparativos.
“¿Qué aportamos a las empresas? Datos relevantes y comparativos. Queremos pedir más información —gracias a acuerdos como el de Rasmia y Alia— para estudios sobre financiación sin coste financiero, información financiera pyme o nuevas líneas de análisis sectorial”, señaló Ortega. “Con estos datos elaboramos informes regionales que permiten a cada empresa compararse con su entorno: salarios medios, rentabilidad, estructura financiera o evolución sectorial”.
Uno de los hitos recientes es el visualizador de multilocalización, desarrollado gracias a la colaboración con el INE. Esta herramienta permite conocer el detalle de empresas aragonesas implantadas en otras comunidades. Por ejemplo, explicó Ortega, Zaragoza tiene 215 sociedades no financieras con presencia en Andalucía, que suman 345 millones en activos y casi 328 millones en ventas.
La demanda empresarial: humanizar el Banco de España
Durante el turno de preguntas, varios directivos trasladaron una petición clara: “humanizar” el Banco de España, facilitar el acceso al conocimiento financiero y acercar sus recursos analíticos a las pymes aragonesas.
En esta línea, Julio, director de la sede del Banco de España en Zaragoza, avanzó dos iniciativas clave: una microcredencial en educación financiera junto a la Universidad de Zaragoza, que verá la luz en breve, y el diseño de un proyecto integral para dotar a las pymes de herramientas concretas que mejoren su capacidad de diagnóstico. “No basta con saber lo que dice el gestor —apuntó—. Las empresas deben conocer qué imagen transmiten y cómo pueden mejorar”.
El desconocimiento sobre los mecanismos de financiación sigue siendo, según coincidieron Ortega y Jorge Navarro (Alia), uno de los principales obstáculos para la competitividad empresarial.
IA, big data y riesgo financiero: “Estamos preocupados, pero es una oportunidad enorme”
Ortega reconoció que el Banco de España observa con atención la irrupción de la inteligencia artificial, el big data y los nuevos sistemas de análisis predictivo. “Hace diez años el crecimiento del big data era descomunal. Hoy vemos empresas que, con un gemelo digital, pueden saber en qué punto fallará su producción si la tensionan”, afirmó. El objetivo de la institución es desarrollar KPIs específicos para que quienes utilicen IA dispongan de mecanismos de control propios.
Comparó el momento actual con “el salto que supuso la llegada de Internet en África, donde pudieron crecer empresarialmente incluso sin agua potable: la IA ofrece herramientas que antes eran imposibles”.
Del dato en bruto a la interpretación: un cambio de cultura
El jefe de la Central de Balances recordó que hace 40 años el Banco de España “era muy aburrido” en su tratamiento de datos: entregaba cifras en bruto y poco más. Con el tiempo, incorporó gráficos por zonas —verde y roja— para que cada empresa visualizase su posición. “Pero nuestro papel sigue siendo el dato, no el reporte”, matizó.
La clave, insistió, es que las empresas envíen y autoricen datos que permitan elaborar análisis más completos. “Quien remita información al Banco de España podrá compararse y conocer mucho mejor su sector. Soluciones como las de Rasmia y Alia van a facilitar muchísimo este proceso”.
Un ecosistema económico presente en el debate
El encuentro reunió a buena parte del ecosistema económico aragonés: María Jesús Lorente (presidenta de CEPYME), Javier Martínez (director general de Economía de la DGA), Antonio Sangó (ESIC University), Daniel Rey (IAF), Nacho Rey (Rey Corporación), Ignacio Goñi, Santiago Sánchez (Origen), José Antonio Fortón (Litera Meat) o el directivo Félix Longás, entre otros.
Todos coincidieron en una conclusión: la calidad del dato ya no es un recurso técnico, sino un pilar de competitividad. Y Aragón se prepara para aprovecharlo.


