El programa que está poniendo en uso las casas vacías de los pueblos aragoneses: 176 viviendas en 93 municipios y 10 millones de inversión
El Gobierno de Aragón ha cerrado la segunda convocatoria del Programa 700, una de las herramientas más ambiciosas de la política de vivienda rural de la comunidad. El resultado: 176 viviendas distribuidas en 93 localidades de toda Aragón recibirán financiación para ser rehabilitadas o construidas de nueva planta y destinadas al alquiler asequible. La inversión movilizada en esta segunda convocatoria roza los diez millones de euros —9.985.023,35 euros exactamente— y las ayudas individuales por inmueble oscilan entre 50.000 y 66.000 euros.
El programa está dirigido específicamente a los 700 municipios más pequeños de Aragón, aquellos con menos de 3.000 habitantes que concentran buena parte del problema de la despoblación y que, hasta ahora, carecían de oferta de vivienda suficiente para atraer y retener a nuevos residentes.
Con las dos convocatorias ya resueltas, el Programa 700 habrá financiado un total de 355 viviendas rehabilitadas o de nueva construcción en 167 municipios aragoneses. El objetivo final del programa, que tiene una vigencia de seis años y un presupuesto total de 52,5 millones de euros, es llegar a las 800 viviendas públicas en el medio rural aragonés.
Cómo funciona: ayuntamientos como gestores, alquiler como destino
El Programa 700 funciona a través de los ayuntamientos, no a través de los particulares. Son los consistorios los que reciben la financiación y los que gestionan la rehabilitación de los inmuebles, que una vez reformados se destinan a alquiler asequible en el mercado local. Esto significa que un vecino o propietario que quiera rehabilitar su casa particular no puede solicitar esta ayuda directamente: debe acudir a otras líneas de rehabilitación residencial para particulares que el Gobierno de Aragón publica por separado.
Para facilitar que los municipios puedan arrancar las obras sin problemas de liquidez, el Ejecutivo aragonés ha establecido que el 60% de la ayuda se abona por adelantado a los ayuntamientos. Una medida que elimina uno de los principales frenos habituales en este tipo de programas: la necesidad de financiar las obras por adelantado y esperar a la justificación para recibir el dinero.
La segunda convocatoria se ha resuelto sin necesidad de que los municipios presentaran documentación adicional. Según lo establecido en la convocatoria publicada en el BOA el 19 de agosto de 2024, los ayuntamientos beneficiados son los que quedaron en lista de espera de la primera convocatoria según la puntuación obtenida en aquel proceso, y solo han tenido que confirmar su interés en aceptar la subvención.
Los municipios del Bajo Aragón Histórico y las Cuencas Mineras beneficiados
Uno de los territorios con mayor presencia en esta segunda convocatoria es el Bajo Aragón Histórico y las Cuencas Mineras, donde 23 municipios actuarán sobre 51 viviendas. Entre las localidades beneficiadas figuran Belmonte de San José, Hinojosa de Jarque, Valdealgorfa, Los Olmos, Monroyo, Castellote, Pitarque, Vinaceite, Mezquita de Jarque, La Codoñera, Lledó, La Iglesuela, La Mata, La Fresneda, La Portellada, Alacón, Valjunquera, Berge, Miravete, Villarroya de los Pinares, Allepuz, Bordón y Mas de las Matas. En cada una de ellas se rehabilitarán entre una y cuatro viviendas.
Estas localidades, muchas de ellas con población en declive desde hace décadas, recibirán una inyección de vivienda pública de alquiler que puede marcar la diferencia para familias jóvenes o personas que quieran instalarse en el medio rural pero que no encuentran dónde vivir. La falta de vivienda disponible es, junto al empleo, uno de los principales obstáculos para la repoblación de los pequeños municipios aragoneses.
Qué obras cubre el programa
Las actuaciones financiables por el Programa 700 son amplias. Incluyen la reforma integral de viviendas antiguas, la adecuación de edificios municipales vacíos para convertirlos en pisos de alquiler, mejoras de seguridad y distribución interior, obras de habitabilidad y, de forma especialmente relevante en el contexto actual, actuaciones de mejora energética: aislamiento, sustitución de ventanas e instalación de sistemas más eficientes. Este último bloque conecta directamente con los objetivos de eficiencia energética que marcan las políticas europeas de vivienda.
Aunque el Programa 700 está reservado a los ayuntamientos, los propietarios particulares de viviendas en Aragón también tienen acceso a ayudas de rehabilitación a través de otras convocatorias del Gobierno autonómico. Estas líneas, independientes del Programa 700, están dirigidas a propietarios, comunidades de vecinos, usufructuarios y arrendatarios con autorización del propietario, y financian actuaciones como el aislamiento térmico, el cambio de ventanas, la mejora de instalaciones o la eliminación de barreras arquitectónicas.
Para acceder a ellas, el proceso habitual implica consultar la convocatoria vigente en el portal oficial del Gobierno de Aragón, preparar la documentación técnica y administrativa requerida —que incluye memoria de actuación, presupuesto desglosado, certificado energético y acreditación de la titularidad—, presentar la solicitud por vía electrónica y esperar la resolución antes de iniciar las obras.
El Programa 700 no es solo una política de vivienda: es una apuesta directa contra la despoblación que convierte las casas vacías de los pueblos aragoneses en activos reales para quienes quieren vivir en el medio rural.