CCOO exige más financiación y reformas en políticas de empleo y SEPE en Aragón
El número de personas desempleadas en Aragón se redujo en 4.600 durante el segundo trimestre de 2025, alcanzando un total de 51.600 parados, lo que representa una bajada del 8,2 % con respecto al trimestre anterior. Así lo reflejan los últimos datos de la EPA publicados por el INE este jueves. Con esta caída, la tasa de paro en la comunidad se sitúa en el 7,64 %, el valor más bajo registrado en un segundo trimestre desde el año 2008.
Desde el inicio de la serie histórica del INE, en Aragón el desempleo ha disminuido durante el segundo trimestre en 17 ocasiones y ha aumentado en siete. No obstante, la reducción observada este trimestre es la más moderada desde 2023. A pesar de esta evolución positiva, el sindicato Comisiones Obreras (CCOO) Aragón ha señalado que subsisten problemas estructurales en el mercado de trabajo autonómico.
En un comunicado de prensa, la organización ha subrayado que el paro de larga duración continúa siendo una de las principales preocupaciones, ya que cuatro de cada diez personas desempleadas llevan más de un año en búsqueda activa de empleo. Según ha indicado Carmelo Asensio, responsable de Empleo de CCOO Aragón, esta situación requiere medidas específicas que vayan más allá del seguimiento estadístico.
Asimismo, el sindicato ha llamado la atención sobre las desigualdades de género existentes en el acceso al empleo. En Aragón, la tasa de paro entre las mujeres alcanza el 9,38 %, frente al 6,17 % de los hombres, lo que supone una diferencia de 3,21 puntos porcentuales. Para la organización, esta brecha es una muestra clara de que el mercado laboral sigue penalizando en mayor medida a las trabajadoras.
CCOO Aragón ha defendido la necesidad de reformar las políticas activas de empleo, así como de incrementar los recursos tanto económicos como humanos del Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE). A juicio del sindicato, estos cambios permitirían ofrecer una orientación laboral más personalizada, con el objetivo de mejorar la empleabilidad de las personas desempleadas, especialmente aquellas con mayores dificultades de inserción laboral.
Por otro lado, la organización ha insistido en que es necesario revisar las causas y costes del despido, para que se ajusten a los estándares recogidos en la Carta Social Europea Revisada. En este sentido, CCOO plantea que el despido debe ser la última alternativa ante situaciones de ajuste empresarial.
El sindicato considera que la situación económica actual ofrece una oportunidad para avanzar en la mejora de las condiciones laborales. La evolución de los principales indicadores económicos, el crecimiento sostenido de la productividad y el aumento de los márgenes empresariales en las últimas décadas son, en opinión de CCOO, argumentos suficientes para impulsar una reducción de la jornada laboral a 37,5 horas semanales sin reducción salarial. Esta medida, según ha concluido Asensio, contribuiría a una distribución más justa de la riqueza generada por la economía.


