El vencimiento de deuda ahoga a Capital Energy y pone contra las cuerdas a Martín Buezas
La compañía fundada por Jesús Martín Buezas, yerno de Florentino Pérez, encara el vencimiento de casi 200 millones de euros de deuda el próximo año. Un pasivo que ya logró aplazar en 2024, extendiendo los pagos hasta 2026, pero con condiciones que hoy amenazan su control de la compañía: los acreedores tienen derecho a capitalizar intereses, es decir, quedarse con parte de la empresa si no se cumplen los compromisos.
Los acreedores se arman
Según fuentes del sector adelantadas por El Confidencial, los fondos Incus y Ontario Teachers Pension Plan (OTPP), dos de los principales prestamistas, han contratado los servicios del despacho Gómez-Acebo & Pombo para preparar la reestructuración del capital y blindarse frente a un posible impago.
Capital Energy, por su parte, ha recurrido al bufete Cuatrecasas para negociar una salida que evite la asfixia financiera. Entre los prestamistas figuran también BBVA, Eiffel, Allianz, Munich Re y Maif Rendement. La empresa madrileña ha llegado a pagar tipos de interés del 11,5%, lo que le llevó a cerrar 2023 con un patrimonio negativo de 50 millones de euros.
Revés en Aragón: rechazo al macroparque del Bajo Aragón
A la presión financiera se suma un nuevo golpe regulatorio. El Ministerio para la Transición Ecológica ha rechazado -hace pocos días- de forma definitiva el macroparque eólico proyectado por Capital Energy en la comarca del Bajo Aragón (Teruel), tras varios años de tramitación y una fuerte contestación social.
La resolución, publicada en el Boletín Oficial del Estado a finales de julio, concluye que los impactos ambientales negativos son “significativos”, incluso después de reducir el proyecto inicial de 84 a 42 aerogeneradores, con una potencia de 252 MW.
Los parques eólicos Arlo, Argestes, Céfiro y Paucali, que afectaban a Mazaleón, Maella, Valjunquera y Alcañiz, suponían riesgos graves para especies como el águila perdicera, en peligro de extinción, además de otras aves, quirópteros y hábitats de la Red Natura 2000. El Ministerio también advierte de la fragmentación del territorio y el aumento del riesgo de colisiones con aerogeneradores y líneas eléctricas.
El rechazo supone un revés estratégico para Capital Energy, que pretendía vincular este macroparque a la macroplanta de hidrógeno verde de Alkeymia en Caspe, uno de los mayores proyectos de España en este sector, con 700 millones de inversión prevista. La compañía estudia alternativas, pero su viabilidad queda en entredicho tras la negativa ambiental.
Plan de viabilidad: ventas a contrarreloj
Para sobrevivir, Martín Buezas puso en marcha un plan de viabilidad basado en la venta de activos renovables en fase “Ready to Build” (RtB), con el objetivo de generar caja y evitar la disolución.
En junio del pasado año, Capital Energy cerró la venta a Equifax Investment de Galerna Power, con dos proyectos de hibridación fotovoltaica y almacenamiento, por 74 millones de euros. La operación generó un beneficio de 38,5 millones, que se destinó inmediatamente a pagar parte de su deuda con Eiffel Investment.
Poco después, la compañía cerró otro acuerdo con la gestora británica Equitix por 81,5 millones para desprenderse de dos proyectos eólicos en construcción. La desinversión aportó 37 millones positivos y permitió corregir un agujero en el fondo de maniobra, que hasta entonces arrastraba un déficit de 73 millones. El plan de Buezas contemplaba desinversiones de hasta 1.500 millones de euros para equilibrar el balance.
Renegociaciones y litigios
Además de las ventas, Capital Energy ha renegociado créditos con BBVA por 17,65 millones y pactado planes de pago con 63 proveedores para abonar 8,6 millones de euros pendientes en plazos de seis meses a cinco años.
También acordó un nuevo calendario de vencimiento con Copenhagen Infrastructure Partners, otro de sus acreedores, y firmó un acuerdo accesorio con sociedades vinculadas para establecer periodos de cobro a cinco años.
Pero los problemas se han multiplicado. En octubre del pasado año, la multinacional saudí Alfanar Company, con la que ya había perdido un arbitraje internacional, reclamó a Capital Energy 5,7 millones en avales por problemas en la ejecución de proyectos.
Dimisiones en el consejo
A la presión financiera y regulatoria se suman tensiones internas. A finales de junio, Vicente Canosa, consejero histórico de la empresa y con amplia experiencia en capital riesgo, presentó su dimisión. Oficialmente, por “motivos personales”.
Una salida que ha encendido las alarmas en el sector y refuerza la idea de que Capital Energy atraviesa su momento más delicado.



