Jorge Escario: "Nuestra intención es que SARGA se convierta en la empresa instrumental de otras administraciones"
La Sociedad Aragonesa de Gestión Agroambiental (SARGA) se encuentra en plena transformación. Bajo la dirección de Jorge Escario, que asumió la dirección hace poco más de un año, la empresa instrumental del Gobierno de Aragón ha lanzado nuevas iniciativas destinadas a mejorar su eficiencia, captar talento y fortalecer su gestión. Con 1.800 trabajadores y 124 contratos diferentes con la administración autonómica, SARGA afronta una etapa de consolidación y crecimiento marcada por su Plan Estratégico 2024-2027.
Uno de los hitos más importantes de esta nueva etapa en SARGA ha sido la firma de un nuevo convenio colectivo tras siete años de ultraactividad. "Me encontré con una conflictividad laboral enorme, con un desencuentro absoluto entre la dirección y los trabajadores", recuerda Escario. Tras 57 reuniones en 11 meses, se logró un acuerdo que incluye la conversión en indefinidos de 500 trabajadores del operativo forestal y la reducción de la jornada laboral a 1.694 horas anuales. "El 70% de los empleados lleva más de 15 años en la empresa. No podíamos seguir con una incertidumbre laboral que no era normal", subraya.
En su apuesta por la mejora continua, SARGA ha adoptado el modelo europeo de excelencia empresarial EFQM. "Nosotros ya contábamos con certificaciones como la ISO 9001, 14001 y 45001, pero la diferencia es que EFQM no es una obligación, sino una decisión voluntaria de querer mejorar en la gestión", destaca Escario. La implementación de este modelo implica auditorías internas constantes y evaluaciones externas anuales, lo que permite detectar áreas de mejora y optimizar procesos en todos los niveles de la organización.
SARGA también ha reforzado su colaboración internacional a través de proyectos europeos que impulsan la innovación y la sostenibilidad. "Actualmente gestionamos cinco proyectos europeos con un presupuesto de 523.000 euros, de los cuales el 97% está financiado por fondos europeos", explica Escario. Entre ellos, destaca uno destinado a la lucha contra incendios forestales y otro centrado en la valorización de residuos. "Nos permite contar con fondos adicionales al Gobierno de Aragón para investigar y mejorar nuestro sector primario", añade el director.
COMPROMISO CON LA RESPONSABILIDAD SOCIAL CORPORATIVA
La renovación del sello de responsabilidad social aragonés refuerza el compromiso de SARGA con la sostenibilidad y la equidad laboral. "Hemos implementado un plan de igualdad aprobado con el respaldo mayoritario de los sindicatos, lo que demuestra la evolución en nuestra relación con la parte social", destaca Escario.
Un ejemplo de este compromiso fue la determinante actuación de SARGA en Catarroja tras el paso de la Dana por Valencia. "Cuando el presidente Jorge Azcón me llamó para acudir, sentimos una enorme responsabilidad. Movilizamos 300 personas y fuimos el colectivo más numeroso en la zona. Sarga pudo demostrar que esta preparada para muchas más cosas", recuerda Escario con orgullo.
De cara a los próximos años, SARGA se plantea nuevos retos. "2024 ha sido un año enfocado en los recursos humanos y el convenio, pero este año nos centraremos en mejorar tiempos de respuesta, eficiencia y eficacia en nuestras 124 líneas de negocio", explica Escario. Además, la empresa busca expandirse y captar nuevos socios. "Nuestra intención es que SARGA se convierta en la empresa instrumental de otras administraciones públicas, abriendo nuevas oportunidades de colaboración, esa apertura que a algunos les da miedo a mí parece que es nuestra obligación ", concluye.