La facturación industrial cae un 1,4% en Aragón en agosto, aunque resiste mejor que la media nacional
La industria aragonesa cerró el mes de agosto de 2025 con un descenso del 1,4% en su cifra de negocios respecto al mismo periodo del año anterior, según los últimos datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística (INE). Aunque la caída confirma la desaceleración del sector industrial en la comunidad, Aragón se sitúa entre las regiones que mejor resisten el retroceso, con un dato más favorable que la media nacional, que cayó un 2,6%.
A nivel autonómico, el comportamiento de la industria fue dispar. Extremadura (+6,5%), Madrid (+6,2%) y Baleares (+5,3%) lideraron las subidas de la facturación, mientras que Andalucía (-7,8%), País Vasco (-7,6%) y Galicia (-6,6%) sufrieron los mayores descensos. En total, diez comunidades autónomas recortaron sus cifras de ventas industriales, frente a siete que lograron crecer.
En el acumulado anual, la cifra de negocios industrial en Aragón retrocede un 1,3%, una cifra algo superior al promedio nacional, que se mantiene prácticamente estable con un descenso del 0,2%. Este dato evidencia la debilidad del consumo y la contención de la demanda interna e internacional, factores que están afectando de manera desigual al tejido productivo autonómico.
A nivel estatal, la industria española registró en agosto una caída del 1,6% interanual, rompiendo con la racha positiva de los meses de junio y julio, cuando las ventas habían crecido un 2,4%. Según el INE, este retroceso devuelve al sector a una tendencia negativa que ya se había observado en la primera mitad del año.
Corregidos los efectos estacionales y de calendario, la facturación industrial nacional mostró un aumento del 0,8% interanual, aunque nueve décimas por debajo del mes anterior. En tasa mensual —comparando agosto con julio—, la facturación cayó un 0,8%, encadenando así dos meses consecutivos de descensos.
Por tipo de bienes, todas las ramas industriales mostraron resultados negativos. Los mayores retrocesos correspondieron a los bienes de equipo (-3,1%), muy sensibles al contexto económico, y a la energía (-1,5%), afectada por los ajustes en precios y demanda. También los bienes de consumo y los intermedios registraron ligeras bajadas, aunque de menor magnitud.
El comportamiento de la industria refleja las tensiones estructurales que atraviesa el sector manufacturero, marcado por el aumento de costes energéticos, la moderación de la demanda exterior y las incertidumbres macroeconómicas internacionales. No obstante, Aragón mantiene un posicionamiento competitivo destacado, impulsado por el peso del sector del automóvil, la agroindustria y la tecnología, que aportan estabilidad relativa al conjunto de la economía regional.
Con todo, el sector confía en una recuperación progresiva de la actividad en el último trimestre del año, apoyada en la reactivación de las exportaciones y en los programas de inversión industrial en curso.

