El invento aragonés que cambiará el mundo: controla los incendios de baterías eléctricas
La innovación aragonesa ha marcado un hito mundial en el ámbito de la seguridad contra incendios. Ecofire Fighting, un sistema de extinción 100% ecológico desarrollado por la empresa Simonrack e inventado por el aragonés César Sallen, ha demostrado por primera vez en el mundo que es posible apagar incendios de baterías eléctricas sin provocar daños colaterales. Y lo ha hecho con éxito ante grandes actores del sector en una prueba celebrada en el circuito Fast Parcmotor de Castellolí (Barcelona).
El ensayo práctico simuló dos de los escenarios más complejos para los bomberos: un incendio equivalente al de baterías de vehículos eléctricos de alta gama (aproximadamente 65 kilovatios) y el de un coche eléctrico ardiendo en un aparcamiento cerrado. En ambos casos, Ecofire logró extinguir completamente el fuego sin que los vehículos colindantes sufrieran daño alguno. Entre los asistentes figuraban representantes de SEAT, Iberdrola, Transportes Metropolitanos de Barcelona (TMB), la Asociación de Cargadores de Vehículos Eléctricos (AIDIVE) y cuerpos de bomberos, tanto de Barcelona como de Aragón.
Tecnología verde y eficacia récord
La clave de Ecofire Fighting está en su formulación natural: una solución líquida orgánica basada en fibra de celulosa y almidón que encapsula el fuego, el humo y los gases tóxicos, frenando la propagación del calor y reduciendo el riesgo de explosiones en cadena. Su rendimiento es entre 40 y 100 veces más eficaz que el agua, y actúa hasta 10 veces más rápido, con un consumo de producto muy inferior.
"Lo desarrollamos pensando en los bomberos, en su seguridad, en evitar tragedias como la que originó esta idea", explica César Sallen, quien concibió Ecofire tras un incendio en el que murieron varios profesionales de emergencias. Aunque el producto nació para incendios forestales, se ha adaptado para fuegos industriales y de baterías, especialmente complejos por su alta temperatura, reactivación y toxicidad.
Aplicaciones reales y apoyo institucional
Ecofire Fighting no solo tiene aplicación en vehículos eléctricos. Su utilidad se extiende a puntos de recarga, centros logísticos con carretillas eléctricas, hogares con dispositivos conectados (como móviles, patinetes o electrodomésticos) y, en general, a cualquier entorno con riesgo de incendio por litio.
La solución ha despertado el interés de administraciones públicas y empresas privadas. La EMT de Madrid fue la primera en apostar por su implantación. También lo han hecho Repsol, Iberdrola y varias diputaciones y gobiernos autonómicos, entre ellos el de Aragón, Huesca y Andalucía.
“Estamos avanzando mucho con algunas administraciones, aunque el proceso es más ágil con empresas privadas, donde la responsabilidad sobre la seguridad es más directa”, señala Ibán Moreno, CEO de Simonrack.
Un producto con múltiples versiones y compromiso medioambiental
Además de su versión profesional, Ecofire se comercializa en formatos adaptados al uso cotidiano bajo la marca Ecofire Home, pensada para actuar en conatos de incendio doméstico provocados por cortocircuitos o fallos eléctricos. En todos los casos, el producto mantiene su compromiso: cero toxicidad, biodegradabilidad total, sin residuos y con beneficios incluso para el suelo donde se aplica.
La demostración de Barcelona, organizada por Ecofire Global Distributor, contó con el respaldo de entidades como Acierta, TerrePower, Ebara o Pintado, y ha reforzado el posicionamiento de esta tecnología como un referente mundial en extinción de incendios complejos.
