Grupo LACASA: la dulce historia de una de las marcas aragonesas más conocidas

La compañía, con más de 170 años de recorrido, ha transformado el chocolate de mil maneras, logrando productos que ya forman parte de la memoria colectiva, como los Lacasitos.
Los orígenes del Grupo LACASA se remontan a mediados del siglo XIX en Jaca / Grupo LACASA
Los orígenes del Grupo LACASA se remontan a mediados del siglo XIX en Jaca / Grupo LACASA

El chocolate. ¿Puede haber algo más tentador y satisfactorio a lo que dedicarse? El Grupo LACASA ha forjado una larga trayectoria de más de 170 años que la convierten en una de las empresas aragonesas más longevas, dejando en su camino productos que han trascendido no solo en la Comunidad, sino en toda España y también internacionalmente. Marcas como Lacasitos o Conguitos son algo más que marcas, trascienden lo comercial y forman parte de la vida de millones de ciudadanos.

Cada tres segundos se consume un tubo de Lacasitos en alguna parte. Al acabar de leer este artículo, varias decenas de los mismos habrán sido disfrutados por algún niño... o no tan niño. Como explican desde la compañía, han servido tradicionalmente para que los más pequeños aprendan los colores. ¿Cómo no tener cariño a un producto así?

Pero antes de que existieran los Lacasitos, mucho antes, ya existía LACASA. Su origen se encuentra en la localidad oscense de Jaca, donde Antonio Lacasa fundó, en 1852, un almacén centrado desde el principio en la producción de chocolate. Este alimento que hoy conquista los paladares de todo el mundo fue traído de América, donde culturas precolombinas como los mayas y aztecas lo consumían principalmente en formato líquido y era considerado la "bebida de los dioses".

Los orígenes del Grupo LACASA se remontan a mediados del siglo XIX en Jaca / Grupo LACASA
Los orígenes del Grupo LACASA se remontan a mediados del siglo XIX en Jaca / Grupo LACASA

Desde su desembarco en Europa, Aragón siempre ha tenido una relación especial con el chocolate. La historia cuenta que un monje del Císter, Fray Jerónimo de Aguilar, que acompañó a Hernán Cortés en su viaje, envió el primer cacao junto con la receta al abad del Monasterio de Piedra, Antonio de Álvaro. Cabe suponer entonces que los primeros en probar este manjar en territorio europeo fueron los propios monjes.

La fabricación de chocolate en Aragón no ha sido excluiva de LACASA, y existen algunos productos también muy reconocidos, como el que produce la chocolatería artesana Brescó, ubicada en la localidad oscense de Benabarre. Volviendo a Jaca y a los orígenes de LACASA, pronto sus chocolates empezaron a ser apreciados, y ya en 1888 recibieron la primera distinción de calidad, con una medalla de oro en la Exposición Aragonesa.

La producción puede considerarse puramente artesanal hasta el primer tramo de 1900, cuando LACASA empieza a consolidarse como el fabricante de chocolate más importante de Aragón. A finales de los años 20, la compañía inicia la industrialización de sus procesos de trabajo, con la compra en Francia del primer tostador de café. En 1928, además de su exitoso turrón de praliné, LACASA fabricaba 500 kilos diarios de chocolate, con cuatro variedades: a la taza, tabletas con almendras picadas, superior y extra superior.

La guerra y el traslado a Zaragoza

La Guerra Civil fue, como en todos los sectores, un duro revés para la compañía. Tras finalizar el enfrentamiento, en 1939, los hermanos Lacasa, Joaquín y José María, tomaron la decisión de trasladar la empresa a Zaragoza. La razón principal era su voluntad de estar situados en un punto estratégico para facilitar el transporte. Asimismo, debido a las dificultades atravesadas, los empresarios se dieron cuenta de la necesidad de darse a conocer para que las ventas prosperaran, y de ahí surgió la primera campaña promocional de LACASA: al comprar chocolate, los clientes podían obtener servilletas y mantenerías, y dentro de los sacos de café se incluían cucharas y tenedores. Un márketing rudimentario, pero márketing al fin y al cabo, acorde con los tiempos.

Al chocolate y el café se sumó un nuevo producto en 1943: el turrón. En una situación de escasez de cacao y excedente de azúcar, la compañía empezó a fabricar turrón en bruto para pastelerías. Se elaboraba a base de almendras molidas y una alta proporción de azúcar, en una época en la que solo se conocían los turrones blando, duro y de mazapán. La innovación siempre ha estado presente en el desarrollo de LACASA, y en aquel momento quedó confirmada con la producción del primer turrón de praliné de la historia. Una especialidad que muchos otros han copiado y que ha llegado hasta el día de hoy.

Más productos se incorporaron paulatinamente a su catálogo, como los bombones y las trufas artesanas, gracias a la adquisición en 1946 de una prensa que permitió abandonar el sistema arcaico para extraer la manteca de cacao, basada en poner una capa del mismo sobre una de azúcar, que absorbía la manteca cuando est se derretía al darle calor.

El mayor salto se produjo en 1955, cuando se inaugura la fábrica de Zaragoza, lo que permitiría un desarrollo sin precedentes en la segunda mitad del siglo XX. En los 80, la amplia variedad de tabletas y chocolatinas de LACASA se afianzaron en el mercado, gracias a ofrecer altos porcentajes de cacao, frutas naturales y frutos secos. Es decir, ya por aquel entonces la compañía se precupaba de utilizar alimentos naturales y saludables.

Esas pequeñas grageas que lo cambiarían todo

Si LACASA ya llevaba una larga trayectoria posicionada como un importante productor de chocolates, hay un año que marca un antes y un después: 1982. Fue entonces cuando nació uno de sus productos referenciales, en aquel momento totalmente innovador: los Lacasitos. Estos icónicos dulces en forma de lentejas de colorines alcanzaron muy rápido el éxito, lo que provocó que la empresa invirtiera en la construcción de una línea monoproducto en sus instalaciones de Utebo. Hoy, los Lacasitos siguen produciendo en masa. Con los que se lanzan cada año, podrían darse 2,5 vueltas al mundo.

Muchos zaragozanos recordarán con cariño la visita con el cole a la fábrica de Lacasitos / Grupo LACASA
Muchos zaragozanos recordarán con cariño la visita con el cole a la fábrica de Lacasitos / Grupo LACASA

Cinco años después, en 1987, LACASA adquiere la empresa zaragozana que producía los Conguitos, que por aquel entonces ya gozaban de gran popularidad. Con la adquisición, LACASA relanzó el producto con una intensa campaña publicitaria. Todavía a día de hoy, se recuerda la canción que acompañaba a los anuncios: "Somos los Congitos, y estamos requetebien...", un jingle que forma parte de la memora colectiva.

Portugal, Francia, Argentina...

La internacionalización de la compañía se consolidó particularmente en 1988, cuando se constituye la sociedad Chocolates Lacasa Portugal, con sede en Lisboa, que se convierte en el centro de operaciones de la compañía en el país vecino. Posteriormente, la década de los 90 arrancó con la ampliación de la fábrica de Utebo, en 1991, a la que se decide trasladar la producción de Conguitos.

En los años siguientes, LACASA emprendió una política de expansión, adquiriendo compañías del sector, con el objetivo marcado de potenciar su posición en el mercado de chocolates y dulces infantiles. Un ejemplo es la adquisición, en 1992, de la empresa de caramelos y golosinas Mauri, situada en Barcelona y con más de 80 años de trayectoria con marcas reconocidas como Darlins y Mentolín. Le siguieron otras, como Bombonera Vallisoletana (productores de los bombones Uña), en 1994; o La Cibeles, en 1996, una incorporación que contribuyó a aumentar la capacidad de producción de la firma para abastecer a los mercados nacional e internacional.

Hoy LACASA es un empresa global / Grupo LACASA
Hoy LACASA es un empresa global / Grupo LACASA

La intenacionalización continuó al arrancar el siglo XXI, con la constitución de la sociedad comercializadora Chocolates Lacasa Argentina, tras más de 10 años de presencia en Sudamérica. La intención de la operación fue tener un mejor servicio y una relación más cercana con los clientes americanos. Los productos que se fabrican en la planta industrial de Buenos Aires utilizan las mismas fórmulas y procedimientos de calidad que el Grupo LACASA en España. Otro movimiento internacional importante fue la compra, en 2002, de la empresa francesa Confiseries Paul Marcel, especialista en caramelos artesanales.

Esta expansión continuó en 2010 con la compra del 66% de la firma toledana Ibercacao -de la que ya poseen el 100%-, que añadió productos al catálogo como cremas untables o cacao en polvo, y sumó un tercer complejo fabril en España del Grupo LACASA, ya con fábricas en Utebo y Meres (Asturias).

Hoy, el Grupo LACASA es una gran compañía aragonesa que mantiene su carácter familiar, que ha sido capaz de diferenciarse con productos profundamente enraizados en la sociedad. Una de sus últimas iniciativas ha sido Lacasa KKO Foundation, un proyecto sin ánimo de lucro encaminado a la realización y fomento de obras sociales en Costa de Marfil, con cuatro áreas principales: la lucha contra el trabajo infantil, la promoción de los derechos de la mujer, la construcción de infraestructuras rurales y la reforestación.

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