Patatas Gómez: el fenómeno silencioso que crece desde Cogullada y conquista Europa
Hay empresas que hacen ruido y empresas que crecen en silencio. Patatas Gómez pertenece al segundo grupo. Desde el polígono de Cogullada, alejada del foco mediático, esta compañía familiar ha logrado hacerse un hueco entre las 1.000 empresas europeas con mayor crecimiento, según el prestigioso diario británico Financial Times, siendo además la única aragonesa del sector agroalimentario que ha alcanzado este reconocimiento.
Su clasificación en el FT1000 no es casualidad. Responde a un proceso prolongado de tecnificación, inversión y visión estratégica que ha transformado un negocio nacido en 1963 —un pequeño puesto de venta en Mercazaragoza— en una empresa puntera con 100 empleados, 64,3 millones de euros de facturación y un crecimiento del 55,3% en solo un año.
Un modelo empresarial que crece sin hacer ruido
El responsable de este ascenso se llama Eduardo Ramos, tercera generación al frente del negocio. Su nombre todavía no suena en los círculos mediáticos aragoneses, pero su liderazgo ya se cita en foros empresariales nacionales. Ramos resume así el éxito:
“No queremos solo vender más, queremos vender mejor y que agricultores, trabajadores y clientes estén orgullosos de trabajar con nosotros.”
No hay mensajes grandilocuentes ni campañas millonarias. Solo inversión, tecnología, logística, capacidad productiva y una obsesión innegociable: la calidad.
El punto de inflexión: la inversión silenciosa de 2019
En 2019, Ramos tomó una decisión que cambió el rumbo de la empresa: una inversión de 3 millones de euros para modernizar sus instalaciones de Mercazaragoza. Ese movimiento, casi invisible para el gran público, marcó el inicio de una etapa de expansión.
Patatas Gómez duplicó capacidad de producción, reforzó su almacenamiento frigorífico y automatizó gran parte del proceso de selección y envasado. En un sector tradicional, el salto fue disruptivo.
Hoy, la compañía puede envasar más de 100.000 toneladas al año, lo que la convierte en un actor nacional de primer nivel.
La patata… y mucho más: el giro estratégico
Aunque la patata sigue siendo la reina del negocio, el catálogo ya no es monocolor. Patatas Gómez ha incorporado:
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Hortalizas frescas
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Frutas de temporada
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Productos exóticos y tropicales
El portafolio se expande y lo hace de la mano de grandes cadenas, entre ellas Mercadona, uno de los socios estratégicos que ha elevado la presencia nacional de la empresa.
Cuarta vez consecutiva entre las 500 pymes que más crecen en España
Lo del Financial Times no es un golpe de suerte. La aragonesa ya encadena cuatro años consecutivos en la lista de las 500 pymes españolas con mayor crecimiento, elaborada por Cepyme.
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44,51 millones de euros de facturación en 2022
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Crecimiento anual del 37,72%
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64,3 millones en 2023 (+55,3%)
Las cifras son contundentes. Pero hay una diferencia respecto a otros sectores: en la industria agroalimentaria, estos resultados se consiguen sin especulación, sin marketing agresivo y sin modas pasajeras.
El apoyo público que ayudó a multiplicar producción
El ascenso de Patatas Gómez no es solo empresarial. También refleja el impacto de la cooperación público-privada. El apoyo de CAM Calidad Agroambiental permitió acceder a subvenciones destinadas a la modernización industrial. Gracias a esa ayuda, la empresa pudo ejecutar las mejoras tecnológicas que hoy sostienen su crecimiento.
Cogullada, el epicentro inesperado
En un polígono industrial histórico, a pocos metros de las naves logísticas de otras empresas discretas pero gigantes en su sector, Patatas Gómez continúa creciendo. Su ubicación no es casual: logística, accesos y una conexión directa con el mercado nacional.
Lo que sí es casual es que su nombre no suene tanto como podría. Pero quizá ese sea el secreto. Sin marketing estridente, sin campañas emocionales, sin apariciones mediáticas masivas. La empresa aragonesa ha demostrado que un producto básico, bien hecho y bien gestionado, puede convertirse en un motor económico de peso en Aragón y en Europa.

